¿La secretaría controlará ahora evasión en el agro?

Ya se escuchan críticas en el sector, y pocos apuestan a que se cumpla el objetivo

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12deAgostode2003a las08:16

Por Alejandro Ramírez
columnista de Ámbito Financiero


La Secretaría de Agricultura informó que retomará los controles comerciales sobre la cadena de pagos en el sector agropecuario y comenzaron a oírse las voces disidentes. Con bombos y platillos se anunció que, luego de diez años, el organismo mencionado retomaría los controles que otrora realizaba la malograda Junta Nacional de Granos, buscando enfrentar la excesiva evasión en el agro. Y a pesar de que estas tareas las realizará la cartera agraria en conjunto con la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) y las 28 delegaciones que el organismo tiene en el interior, pocos son los que apuestan a que se logrará el objetivo buscado. Porque, lamentablemente, dichas tareas deberían ser realizadas por la AFIP.

En principio, porque tiene la estructura necesaria y de capacitación para desarrollar este trabajo y además porque posee el poder de suspender y elevar acciones legales contra los supuestos evasores. En cambio, ni la mencionada secretaría del agro ni el SENASA tienen capacidad de controlar el flagelo del no pago de los impuestos. Y esto quedó en evidencia con lo que estuvo ocurriendo en las últimas semanas, cuando el SENASA visitó a diferentes integrantes de la cadena comercial de agroquímicos. Lo más simpático fue que las inspecciones y averiguaciones se realizaron en empresas que están inscriptas correctamente y que están tributando desde hace años los impuestos como marca la ley. Así es como una vez más se «aprieta» a aquellos que cumplen y no a los que continúan tranquilamente operando en la ilegalidad total. Algo similar ocurrió con el comercio de granos, donde los inspectores recorrieron los acopios, cooperativas y corredores que están inscriptos y dentro del marco de la ley, sin intentar buscar y descubrir -siendo esta tarea nada difícil-a los verdaderos evasores que trabajan a cara descubierta por todo el interior del país. Así se comenzó una especie de «caza de brujas», donde los comerciantes que trabajan legal-mente se sienten presionados, ya que tienen que disponer mucho de su tiempo productivo (aquel que genera la posibilidad de pagar los impuestos), para atender inspectores que, sin saber cómo ni dónde buscar, ocupan largas horas mirando papeles y solicitando comprobantes, muchas veces de tenencia innecesaria. En tanto, aquellos que realizan comercio en negro, recorren las rutas argentinas, haciendo excelentes negocios -para sus bolsillos-pero perjudicando a la gran masa de la sociedad agrícola ganadera.

• Evasores

Es bueno atacar fuertemente a los evasores, y liquidar este flagelo de la sociedad argentina. Pero sería mejor que se utilizaran los organismos competentes y las estamentos pertinentes para lograr tan loable objetivo. Si cada uno hiciera lo que tiene que hacer, con seguridad no ocurrirían muchas de las actuales injusticias de las supuestas «persecuciones antievasión». Habrá que utilizar el ingenio y el sentido común para lograr el objetivo de desmembrar estas verdaderas bandas delictivas. Pero el camino que se está recorriendo en este aspecto, muchos entienden, no es el más correcto.

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