Se presentó al FMI el plan antievasión

Economía dijo que en el corto plazo no habrá otra reforma impositiva más que el paquete que debe aprobar el Congreso

13deAgostode2003a las08:12

Se postergan la baja de impuestos y la nueva coparticipación
Explican a Kirchner el estado de la negociación
El superávit en 2004 sería del 3,3 por ciento

El equipo económico defendió ayer ante la misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) la estrategia de dar prioridad al paquete antievasión como el primer paso en la reforma tributaria y se comprometió a presentar nuevas medidas legislativas para combatir ese delito.

Por la noche, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, efectuó ante el presidente Néstor Kirchner un diagnóstico de las negociaciones en la residencia de Olivos.

En una reunión desarrollada en el cuarto piso del Ministerio de Economía, la delegación del FMI encabezada por John Thornton y el secretario de Hacienda, Carlos Mosse, escucharon la encendida defensa del paquete contra la evasión del secretario que coordina la relación con el Congreso, Jorge Sarghini.

Durante unas tres horas, cuatro enviados del Fondo discutieron los lineamientos del programa fiscal para el nuevo acuerdo técnico por tres años que se sellaría pasado mañana, según confiaron a LA NACION altas fuentes del Palacio de Hacienda.

Aunque Mosse defendió la necesidad de colocar la meta del superávit fiscal primario en el 3% en 2004, la letra final que se enviará a Washington incluiría una pauta cercana al 3,3%, con un incremento progresivo en los dos años siguientes del acuerdo hasta llegar a un 4 por ciento.

Por su parte, Sarghini expresó a Thornton que el paquete antievasión que hoy defendería el ministro Roberto Lavagna en el Congreso si culmina el debate por las "leyes de perdón", entre otras medidas, es la única ofrenda en materia tributaria que el Ejecutivo puede ofrecer en los próximos 12 meses.

El Palacio de Hacienda confía en que la carta de intención y el memorando técnico de entendimiento reflejarán esta secuencia, que dejaría para fines del año próximo el tratamiento de la reducción de los impuestos distorsivos -como las retenciones y el tributo al cheque- y de la nueva ley de coparticipación. Sarghini destacó que la recaudación podría mejorar si el Congreso sancionara el plan diseñado por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que contiene modificaciones en el impuesto a las ganancias y la creación de la figura penal de la asociación ilícita para evadir.

Para vencer las resistencias del Parlamento, el titular de la AFIP, Alberto Abad, se encontró ayer con algunos diputados, que hoy emitirían un dictamen favorable a la reforma en ganancias que penalizará la triangulación en el comercio exterior con sociedades fantasmas. En cuanto a la necesidad de especificar la tipificación de la asociación ilícita, la AFIP explicará que, en el caso Yoma por supuesto contrabando de armas, la Corte Suprema no aplicó esta figura porque el presunto delito habría "estado dirigido al Estado nacional y no contra personas en particular".

Una vez que el Congreso trate estas normas, se espera que la AFIP dé a conocer una segunda etapa de medidas, que se focalizarían en la lucha contra el contrabando.

Supervisión política

Por la noche, Lavagna y Nielsen concurrieron a reunirse con el presidente Kirchner y con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, para consultar los avances y las dificultades planteadas en la negociación con los acreedores del país. La conducción del Palacio de Hacienda le informó al Presidente que antes de la asamblea anual del Fondo en Dubai, prevista para el 23 y el 24 de septiembre, habrá una señal clara en materia de reestructuración de la deuda con los acreedores privados. Los lineamientos generales de esta iniciativa, que incluiría un bono ligado al crecimiento del país con un cupón ligeramente positivo, ya están definidos.

El encuentro con Ki

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