La competencia desleal

Las malezas eran el "cuco" de los girasoleros. Las pérdidas en los rindes promediaban el 38 por ciento. Hoy, hay alternativas para su control.

19deAgostode2003a las08:33
Fue uno de los ejes temáticos del Segundo Congreso Argentino de Girasol: el control de malezas. Y mereció las disertaciones de especialistas nacionales y extranjeros. Todos apuntando a mostrar las alternativas tecnológicas que existen.

Desde el campo nacional, Francisco Bedmar, de la Unidad Integrada Balcarce, expuso las conclusiones de un taller desarrollado por Asagir del que participaron los ingenieros Ricardo López (EEA INTA Bordenave), Nicasio Rodríguez (EEA INTA Anguil), Mario Vigna (EEA INTA Bordenave), Francisco Bedmar (EEA INTA Balcarce), Marta Pérez (EEA INTA Villegas), Carolina Istilart (CEI Barrow), Esteban Bojanich (BASF Argentina SA), Mariano Etcheverry (BASF Argentina SA), coordinados por el Ing. Agr. Martín Gries (Asagir, BASF Argentina SA).

El objetivo fue analizar la problemática de las malezas, obteniendo conclusiones de la información disponible hasta hoy y sugerir necesidades de investigación frente a los cambios tecnológicos ocurridos en los últimos años.

Así se consensuó la necesidad de realizar un nuevo relevamiento que refleje los cambios poblacionales y de distribución de malezas generados a partir de la aparición de la siembra directa, el uso de barbechos químicos y el aumento en la rotación de cultivos de cosecha gruesa. Como así también monitorear la futura evolución de las poblaciones de malezas a partir de la importancia creciente de la siembra directa en el área y la introducción de nue vas tecnologías de control como el girasol Clearfield, de manera de ajustar las prácticas de control o determinar nuevas metodológicas , y contribuir a la prevención de especies tolerantes a los herbicidas.

De acuerdo a lo expresado por los especialistas, la interferencia de las malezas en el cultivo de girasol disminuye los rendimientos en un promedio del 38 %.

También señalaron que teniendo en cuenta los cambios en el sistema de labranza, fecha de siembra, cultivares y especies de malezas, es necesario determinar los períodos críticos de control temprano y tardío de malezas en sistemas de siembra directa.

Explicaron que en la Argentina existe una nueva tecnología denominada Clearfield, que combina la resistencia genética de híbridos de girasol al herbicida Clearsol (imazapyr 240 g/l CS) perteneciente a la familia química de las imidazolinonas y que está siendo desarrollada por BASF y las principales empresas semilleras de girasol en la Argentina y en el mundo.

Entre las recomendaciones brindadas por Bojanich para el uso de esta tecnología, se detalla la necesidad de realizar unos 20 días previo a la siembra un control total del lote de manera de sembrar con el suelo limpio y aplicar el herbicida Clearsol en post emergencia temprana. "El momento ópitmo para la aplicación es a los 25 días, cuando todavía no se superaron las cuatro hojas", dijo el técnico.

Luego de las disertaciones, las preguntas surgidas de los asistentes apuntaron a algunos tema clave compartidos por muchos productores. Algunas de las respuestas de los técnicos fueron:

— La utilización de Clearfield en relación a la tecnología tradicional representa una diferencia en rinde de 2,8 quintales.

— El uso de Clearsol no presenta complicaciones de resistencia y toxicidad en la rotación con un amplio espectro de cultivos y se pueden aplicar otros herbicidas luego de la cosecha.

— Para el sur de Córdoba, se recomienda el uso de herbicidas pre emergentes para controlar la resistencia de Amaranthus.

— Se recomienda el uso de rotación de cultivos y de herbicidas para mantener las resistencias.

— Si bien la tecnología Clearfield incrementa los costos del cultivo, también es cierto