Un azote a la campiña

La caída de la cosecha agrícola alienta buenas perspectivas para las exportaciones argentinas; sin embargo, la cadena agroindustrial local considera que el proyecto de reforma impositiva del Gobierno generará incertidumbre en el mercado interno.

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23deAgostode2003a las08:13

La intensa ola de calor y la sequía excepcional en Europa provocan

El calor y la sequía excepcional que cubren gran parte del continente europeo golpean muy fuerte las producciones del campo. Se estima que las cosechas de los 15 países del bloque sumarán 197 millones de toneladas, casi un 6 por ciento menos respecto de un año atrás. Tampoco escapan del sufrimiento la ganadería y los animales de corral, que mueren por millares, y en los tambos, la falta de pasturas incide en una merma en la producción de leche.

Son malas noticias para el Viejo Continente y, como suele suceder, buenas para los Estados Unidos y la Argentina, por el efecto alcista de este mercado climático en las cotizaciones de los cereales, fundamentalmente del trigo.

En el país, en tanto, las perspectivas de una cosecha récord alientan un aumento en las exportaciones. Sin embargo, no todo es cuestión de cantar victoria y tirar manteca al techo. Por un lado, el clima también juega y los pronosticadores locales prevén contrastes hídricos, con riesgos de distinta consideración para los cultivos. Por el otro, el aspecto impositivo también parecería poner algún freno al entusiasmo.

Las retenciones están lejos de desaparecer y en estos últimos días salió a escena el paquete antievasión.

La medida, surgida de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y aprobada en Diputados, propone modificaciones en la liquidación en el impuesto a las ganancias para las exportaciones granarias que, según la cadena agroindustrial, afectaría seriamente los bolsillos del productor, a pesar que desde el organismo recaudador se afirma lo contrario.

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