Agroindustria y AFIP, en pie de guerra

El proyecto obliga, con algunas excepciones, a tomar como base tributaria el valor del grano al momento del embarque

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23deAgostode2003a las08:29

Los privados sostienen que la norma operará como una nueva retención

Para Abad, en cambio, se trata de una gran confusión y su aplicación será específica

Las modificaciones que la AdministraciónFederal de Ingresos Públicos (AFIP) propuso para la liquidación del impuesto a las ganancias en las exportaciones de cereales y oleaginosos -y que forman parte del proyecto de ley antievasión- generó una fuerte controversia entre el organismo y la cadena agroindustrial, que adoptaron posiciones muy difíciles de conciliar.

El proyecto surgió para evitar maniobras de triangulación realizadas en el exterior con trader fantasmas. "En realidad se trata de una persona y un teléfono que nunca ve la mercadería, que muchas veces está instalado en algún paraíso fiscal, y que busca un beneficio impositivo", dijo su titular, Alberto Abad.

¿Cómo se llegó a esa sospecha? El funcionario respondió que "se realizó una tarea de fiscalización intensiva sobre las siete principales empresas exportadoras del país durante 2002 y lo que va de 2003 y observamos que el nivel de tributación era significativamente inferior al del promedio de la economía".

Abad agregó que una investigación posterior corroboró esas maniobras de triangulación.

Y allí nació el proyecto de ley en donde una de las medidas principales dispone que la liquidación del impuesto se efectúe tomando como base tributaria el valor de la mercadería al momento del embarque.

"Aquí hay una gran confusión. No entendemos el planteo de la agroindustria -advirtió el funcionario-; no se perjudicará el mercado de futuros ni al productor. La medida es específica. Sólo se aplicará la base tributaria modificada cuando haya una maniobra en la que intervenga un trader fantasma. Si en cambio, ese intermediario está registrado, tiene entidad en ese país, apoyatura comercial, oficinas relacionadas con la actividad y que sus operaciones con el mismo grupo económico no superen el 30 por ciento del total, no habrá modificaciones", explicó Abad.

Fuerte reacción

Pero el proyecto fue rechazado de plano por la cadena agroindustrial, pese a reconocer la necesidad de combatir la evasión fiscal. El jueves último advirtió en una solicitada que dicha modificación "operará como una nueva retención a las exportaciones, que transformará a la Argentina en un proveedor marginal, menos competitivo y confiable, de mayores costos y de menores precios", entre otros perjuicios, y el resultado final no será otro que golpear al productor en sus ingresos y dañar los mercados de futuros.

Mientras tanto, el proyecto ya tuvo media sanción en Diputados y aguarda el tratamiento en el Senado.

En ese sentido, el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y vicepresidente del Centro de Exportadores de Cereales (CEC), Raúl Padilla, dijo que harán todo lo posible para explicar y convencer a los senadores del perjuicio que los acecha y que tengan en cuenta el dictamen de minoría votado en la Cámara baja, que proponía que las liquidaciones se hicieran sobre la base del precio al cierre de las operaciones.

Además, Padilla recha

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