Disponibilidad actual de agua en el suelo

Con algunas dificultades de inicio, la siembra de trigo va avanzando. Las reservas son algo más altas que las deseadas en las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y sectores del norte de Buenos Aires, donde se viene arrastrando una situación de excesos desde hace meses.

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25deAgostode2003a las09:39

Con algunas dificultades de inicio, la siembra de trigo va avanzando. Las reservas son algo más altas que las deseadas en las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y sectores del norte de Buenos Aires, donde se viene arrastrando una situación de excesos desde hace meses. Sin embargo, los mejores lotes de la zona, altos y sin problemas de napas, han sido manejados con éxito.

Contrariamente, existe alguna preocupación acerca de lo que podría llegar a pasar en el sudoeste de Buenos Aires. Allí las lluvias han sido escasas durante el verano, y no tan generosos como hubiera sido deseado en el otoño. Quedan todavía algunos días para concretar la intención de siembra en este sector, que espera al menos unos 20 o 30 milímetros para poder emprender adecuadamente las etapas iniciales.

El mapa de la figura adjunta muestra cómo se clasifica actualmente la distribución de humedad en el suelo en gran parte de nuestro país. Este mapa no muestra el estado de las reservas (excesivas, óptimas, escasas, etc) sino que las compara con los valores normales de reserva para esta época del año, permitiendo analizar si las mismas están por encima o por debajo de estos valores “promedio”.

Este análisis resulta muy significativo: se puede observar que hoy por hoy el gran punto crítico lo constituye la sequía que está atravesando el sudoeste de la Provincia de Buenos Aires y el impacto que esto puede tener en la próxima campaña. Para tener idea de un eventual fracaso en esta importante zona triguera, podemos mencionar que allí se espera producir unos dos millones de hectáreas de trigo, algo más del 30% de la intención de siembra del país, según datos de la SAGPyA.

También se observan dos áreas mas secas que lo habitual: una comprende el oeste de Catamarca, La Rioja y San Juan, sin importancia para el trigo, y la otra abarca partes de Chaco, Corrientes y Misiones.

Debe tener presente el lector que para la elaboración de este mapa se supone sobre el terreno una pradera permanente, cuyo requerimiento hídrico puede diferir bastante del de un cultivo determinado. Para cada caso en particular hay herramientas especifícas que pueden utilizarse para calcular la humedad del suelo en función del tipo de suelo, el cultivo o rotación adoptada y la práctica de manejo utilizada.

El comportamiento de la atmósfera  no ha variado respecto del dominio de lentos movimientos observados durante los últimos meses. De este modo se han aplacado los desarrollos de sistemas precipitantes intensos, quedando las últimas lluvias resumidas en registros menores, como se viene observando en los ultimos episodios de lluvias. El mes de junio se está desarrollando dentro de un régimen de precipitación que favorece a las zonas con altos niveles de humedad edáfica y por otra parte perjudica las zonas trigueras del sudoeste de la Provincia  de Buenos Aires, tal como lo refleja claramente el mapa..

Siempre aparece la pregunta acerca de las próximas heladas en las regiones productoras, las que pueden afectar a ciertos cultivos en un dado estado de crecimiento. La respuesta es la siguiente: los mecanismos

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