Un desarrollo limpio y sustentable

El especialista aseguró que no habrá desarrollo social ni crecimiento económico si no se cuidan sus bases físicas

28deAgostode2003a las10:00

Ya no es necesario quemar más petróleo y carbón que el año anterior para volverse más rico, para crear más empleos, para librar a los niños de la pobreza… nuestra civilización moderna, como las que la precedieron, depende por completo de sus cimientos ecológicos, expresó Carlos Merenson, director de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, en el XI Congreso de Aapresid, que se desarrolla en Rosario desde el 26 al 29 de agosto ante una nutrida concurrencia de productores agropecuarios de distintas partes del país.

Merenson explicó que no son tantos los que perciben que el crecimiento económico y el desarrollo social no se han podido ni se van a poder sustentarse sin proteger sus bases físicas: la diversidad biológica, los recursos naturales y el embiente. "Y no se trata solamente de retrasar el deterioro y agotamiento de estos últimos, sino también de aprender desde su dinámica interna nuevos paradigmas productivos", añadió.
El ingeniero Merenson recordó que "la última década se mostró como la más cálida en mil años" y dijo que se considera que fue solo una muestra de lo que vendrá a menos que se actúe rápidamente para encarar este desafío.

"El cambio climático global ha preocupado a todas las naciones desde hace tiempo, dando origen a la Convcención Marco de Naciones Unidas en 1992, al Protocolo de Kyoto en 1997 y al incipiente e informal mercado de emisiones de carbono", dijo.

El especialista señaló que Estados Unidos ha establecido una meta de triplicar para el año 2010 el uso de bioenergía -energìa basada en biomasa- previendo que su uso y el de los productos derivados de ella permitirán generar hasta 20.000 millones de dólares al año en concepto de nuevos ingresos para los agricultores y las comunidades rurales, reduciendo a la vez las emisiones de gases con efecto invernadero hasta en 100 millones de toneladas al año: el equivalente a retirar del servicio 70 millones de automóviles.

"Ejemplos de este tipo -añadió- de aprovechamiento energético de recursos y de residuos de biomasa son la utilización de biocombustibles -como el biodiesel- el reemplazo de combustibles fósiles con residuos agrícolas, agroindustriales o forestales y las plantaciones energéticas, realizadas con especies de rápido crecimiento destinadas a la producción de leña y/o carbón vegetal".

Merenson dijo que en Estados Unidos una institución similar a Aapresid (el Paific Northhwest Direct Seed Association) ha firmado en abril del 2002 un contrato con una empresa generadora de electricidad para negociar créditos de carbono obtenidos a partir de la siembra directa realizada por sus asociados. "La experiencia puesta en marcha presenta numerosos beneficios para todos sus participantes y para la comunidad en su conjunto… No existe ningún obstáculo para pensar que en Argentina un esquema similar no podría establecerse, tomando esa experiencia como base e interesando a empresas o gobiernos de países desarrollados para su financiamiento", evaluó.

El director de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable dijo que hay varios países europeos y de otras latitudes que han mostrado su interés en encarar proyectos de reducción de emisiones en Argentina, incluyendo Italia (interesada en invertir en el sector forestal y de la industrialización de la madera), Alemania (interesada en apoyar a consorcios de pequeños productores del sector lácteos y chacinados para promover el ahorro energético) e Israel (interesada en explorar las posibilidades de reducción de emisiones de metano en el sector de cría de ganado). "La Argentina debe insertarse en esta temática, pues le ayudará a mejorar su desempeño económico y productivo, la calidad de vida de su población y la preservación de su medio ambiente y recursos naturales", enfatizó

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