Buscar soluciones en las causas y no en los efectos

Gil precisó la importancia de conservar en los cultivos rastrojos y materia orgánica.

Por
28deAgostode2003a las10:02

El Ingeniero Agrónomo, Rodolfo C. Gil (Instituto de Suelos del Centro de Investigaciones de Recursos Naturales - INTA Cautelar) explicó que en un sistema de cultivo, el balance de agua en el suelo resulta de las diferencias entre los "ingresos: precipitaciones, riego, capa freática y los aportes por escurrimiento desde las áreas mas elevadas; y los egresos: dados por la transpiración de los cultivos y la evaporación desde la superficie del suelo (evapotranspiración ET), el escurrimiento hacia zonas mas bajas y la percolación por debajo de la zona explorada por las raíces".

El ingeniero agrónomo precisó que existen distintas estrategias para los excesos hídricos: "Se pueden conservar los rastrojos en superficie, con rotaciones que incluyan cultivos de biomasa voluminosa (aérea y raíces). Además, explicó que "la posible utilización de barbechos vivos sobre todo en ciclos húmedos, permitirá la reducción de los escurrimientos y la acumulación de agua en zonas mas bajas, con la posibilidad de aumentar la cantidad de agua infiltrada, almacenada y disponible para la transpiración". El Ingeniero, reveló que ésto "favorecerá el aumento de la producción de biomasa, con mayor aporte de los rastrojos y mayor acumulación de carbono orgánico para continuar con el proceso de manera sustentable".

En su análisis, el representante del INTA-Castelar enumeró las medidas que deberían tenerse en cuenta para el uso eficiente del agua y sostuvo que deberían apuntar a la "captación, infiltración y almacenamiento, reteniendo el agua precisamente en el lugar de caída, procurando darle todo e tiempo posible para su penetración y distribución en el perfil de suelo, previendo los posibles desagües de excedentes con precipitaciones intensas o durante periodos lluviosos". En segundo término, aclaró que el principio de conservación es "de más o de igual importancia que el primero, partiendo de la conservación del carbono orgánico del suelo como pilar de la sustentabilidad de cualquier sistema".

El especialista sostuvo que los problemas de excesos hídricos y de las inundaciones en la Región Pampeana "no son precisamente contemporáneos y mucho menos de nuestros días". "Simultáneamente, muchos intentos de solución se continuaron hasta nuestros días, algunos infructuosamente, otros desacertados innecesariamente", enfatizó Rodolfo Gil.
Finalmente, el representante del INTA añadió que "se deberán buscar soluciones en las causas y no sobre los efectos".

Temas en esta nota