La reforma bancaria arrancará con las entidades provinciales en problemas

En la mira del BCRA están dos bancos de este tipo que arrastran viejos problemas de solvencia

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29deAgostode2003a las08:39

La conducción del Banco Central (BCRA) se prepara para llevar adelante una nueva etapa en el proceso de reestructuración del sistema bancario, que incluye la puesta en marcha de un plan de encuadramiento que comenzará a aplicarse en los bancos provinciales que presentan severos problemas de solvencia.

La entidad monetaria empleará para esa tarea las herramientas que le acaba de conceder el Congreso al sancionar la ley que modifica la ley de entidades financieras y de su Carta Orgánica.

La reforma apuntó a darle mayor protección legal a las decisiones que adopten los funcionarios de la Superintendencia de Entidades Financieras (ejercen el poder de policía) y a concederle instrumentos para hacer más ágiles los procesos de reestructuración de entidades, por ejemplo, mediante la exclusión de activos y pasivos de los bancos a elección del Central, para que éste a su vez constituya fideicomisos de los que se constituirá como beneficiario.

Además, se restituyó a la Superintendencia la facultad de decretar liquidación y quiebra de bancos, con el simple visto bueno del presidente del BCRA, y sin necesidad de que se pronuncie todo el directorio, volviendo a un criterio consagrado durante la gestión de Pedro Pou.

"Se trata de instrumentos que le dan un mayor margen de maniobra a los funcionarios intervinientes en este tipo de casos, lo que parece útil para la etapa que se viene", evaluó el titular de la consultora Investment Bankers & Consulting Partners (IB&CP), Julio Piekarz.

En el caso de la denominada "inmunidad", si bien resulta acotada, en el BCRA la consideran "adecuada", según confió ayer una alta fuente de esa entidad que había bregado por ella cuando expuso sus argumentos ante el Senado.

Se trata de una cláusula que declara no revisable en sede judicial "la oportunidad, mérito y conveniencia de los actos adoptados por el Central o la Superintendencia, en ejercicio de las competencias y funciones asignadas en la Carta Orgánica, salvo que haya mediado arbitrariedad o irrazonabilidad manifiesta".

La tarea que se viene

Con estos elementos en la mano, en la Superintendencia de Bancos que comanda Jorge Levy comenzaron a diseñar los próximos pasos. La reforma se hará "de manera gradual y no traumática", según adelantó el vicepresidente del BCRA, Pedro Lacoste, en un informe a los senadores, "analizando caso por caso los planes de capitalización que presenten los accionistas de cada banco con problemas".

En este sentido, los mayores problemas se focalizan en bancos que se encuentran bajo la órbita provincial (o volvieron a ella tras fallidas privatizaciones), aunque para atacarlos "se aguardará que dichas jurisdicciones cierren los procesos electorales en marcha y concreten el recambio de autoridades", confió a LA NACION una alta fuente del BCRA.

En el resto de los casos no habría novedades, habida cuenta de que la lógica gradualista que definió el Central da tiempo a los bancos para que recompongan su solvencia, en una política que parece conceder que buena parte de los problemas que hoy padecen los causó el Estado.

Con ese criterio, por caso, el BCRA les concedió casi 5 años para volver a valuar los títulos públicos que tienen en cartera a valor de mercado (la mitad en 2007 y todos en 2008) y les redujo del 11,5 al 8% el requerimiento de capitales mínimos, teniendo en cuenta la actual situación de crisis.
Por Javier Blanco

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