Kirchner, en campaña, volvió a criticar con dureza al Fondo

El Presidente dijo que el organismo hace lobby para "determinados grupos empresarios". Y acusó a los bancos de aplicar una política "extorsiva" al retacear el crédito para reactivar la economía.

06deSeptiembrede2003a las08:26

La gira del presidente Néstor Kirchner por Chubut y Santa Cruz, que en su primer día incluyó un periplo por cinco ciudades, no le impidió seguir casi al minuto la negociación con el Fondo Monetario, que ayer ingresó en "tramo final y definitivo", según le dijo un ministro a Clarín. Kirchner eligió los aires patagónicos para lanzar una serie de duras definiciones alrededor de las negociaciones con el Fondo, que reflejaron la existencia de varios puntos pendientes para poder llegar a un acuerdo definitivo.
 
 El Presidente habló por teléfono con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, al menos tres veces durante la jornada de ayer. Además, al arribar a Caleta Olivia a media mañana, trascendió que había solicitado la colaboración de un traductor de inglés, presumiblemente para dialogar con un alto funcionario del Fondo o del gobierno de los Estados Unidos.
 
 Ni bien inició su minigira patagónica, desde Comodoro Rivadavia, Kirchner rechazó la exigencia del Fondo de aumentar las tarifas de los servicios, e insistió en que el superávit fiscal para pagar la deuda debe ser del 3% del Producto Bruto, y no del 4% como pretenden los técnicos del organismo multilateral.
 
 Casi a la misma hora, los técnicos del FMI consignaban tanto desde Washington como en Buenos Aires que el tratamiento del acuerdo por parte de la plana mayor del organismo deberá esperar. La postergación del acuerdo llevaría al Gobierno a demorar también el pago de los 2.900 millones de dólares que vencen el próximo 9 de setiembre (ver página 3).
 
 
 
 Arremetida
 
 Poco antes de despegar de Aeroparque, la voz grabada de Kirchner (en un reportaje efectuado la noche anterior) rechazaba una de las exigencias del Fondo. Desde una radio porteña, Kirchner arremetió contra la supuesta "extorsión" de los bancos, a los que acusó de retacear el crédito para presionar en favor de "compensaciones indebidas", una de las exigencias del Fondo, que quiere que se compense a los bancos con relación a los amparos pagados a los ahorristas al dólar libre.
 
 En cuanto llegó a Comodoro Rivadavia, la primera escala de una gira por Chubut y Santa Cruz, Kircher afirmó que el Gobierno negocia un nuevo acuerdo con el Fondo desde la "dignidad nacional" y rechazó la pretensión de un aumento de tarifas, que parte especialmente desde los países europeos. "El Fondo no tiene que estar haciendo lobby para determinados grupos empresarios", dijo el Presidente. Y avanzó con otra definición de corte político: "Cualquier acuerdo debe servir para consolidar el proceso de reactivación".
 
 En ese sentido, Kirchner defendió la postura de establecer la meta de superávit fiscal en un 3% del Producto Bruto (unos 12.750 millones de pesos), contra la pretensión del FMI de un porcentaje mayor, para que haya más fondos disponibles para pagar los compromisos externos. "De esta forma, el país no va a caer en lo que le pasó a José Luis Machinea y a Fernando de la Rúa", agregó, en alusión al paquete de ajuste que el Gobierno de la Alianza mandó al Congreso en el último día hábil de 1999, una medida que para muchos economistas significó el ahogo de lo que entonces era percibido como una incipiente reactivación de la economía.
 
 Kirchner dijo que el país "necesita liquidez para la reactivación" e insistió con que se alcance un tipo de acuerdo que deje abiertas las metas fiscales para 2005 y 2006, tal como anticipó Clarín a comienzos

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