Los ojos del gran hermano

Dos técnicos del INTA y AAPRESID dan los fundamentos para entender cómo aprovechar estas herramientas. Cómo hacer un uso más eficiente de los insumos. Cuentan, además, el resultado de varios ensayos.

08deSeptiembrede2003a las07:46

Ricardo Melchiori y Agustín Bianchini. ESPECIAL PARA CLARIN

El manejo del nitrógeno (N) en el cultivo de maíz merece una particular atención, por las elevadas cantidades en que es demandado y debido a que es habitualmente deficitario en la mayoría los suelos agrícolas. Asimismo, existe un creciente interés por lograr un uso más eficiente de los insumos y en preservar el ambiente.

Diversos trabajos señalan la conveniencia de realizar aplicaciones de N durante la etapa de activo crecimiento de la demanda de nutrientes en los cultivos con similares o mejores rendimientos que los obtenidos con aplicaciones realizadas al momento de la siembra o previo a esta y con mayores eficiencias de uso del N (Raun y Johnson, 1999; Schepers et al., 1992).

La necesidad de realizar muestreos in tensivos de suelo para diagnosticar aplicaciones sitio específicas hace que los métodos convencionales de diagnóstico de fertilidad, como el de nitratos en suelo al estadio de seis hojas (V6) en el cultivo de maíz sean difícilmente practicables debido a restricciones operativas y económicas.

Ante esto, el desarrollo de indicadores remotos que reflejen el estado de nutrición nitrogenada de los cultivos y que permita diagnosticar deficiencias y prescribir dosis son alternativas promisorias a evaluar.

Diversas herramientas permiten monitorear el estado de nutrición de los cultivos, desde elementos portables como el SPAD 502 de Minolta, hasta sensores multiespectrales satelitales y/o montados en aplicadores.

Se han realizado, experiencias locales con el N-Sensor para diagnosticar y dosificar N en forma sitio específica, obteniéndose efectos positivos de estas prácticas sobre el rendimiento del cultivo de maíz y la eficiencia de uso del nitrógeno (EUN) (Melchiori et al., 2001).

Sin embargo, se dispone de muy escasa información local sobre el funcionamiento de estas técnicas.

La disponibilidad de maquinas capaces de aplicar N sobre cultivos en estadios avanzados, permite explorar la alternativa de postergar las aplicaciones de N mas allá del estadio de seis hojas.

Esto posibilitaría alcanzar condiciones mas propicias para la detección de deficiencias nutricionales sobre los cultivos mediante el uso de sensores remotos.

Considerando que las condiciones ambientales locales favorecen habitualmente las pérdidas de nitrógeno, el fraccionamiento de las dosis a aplicar justo con la demanda del cultivo brindaría potencialmente una mayor eficiencia de uso, a la vez que disminuiría el riesgo respecto a las aplicaciones anticipadas o a la siembra y ampliaría las oportunidades de intervención y la ventana de aplicación del nutriente.

En este sentido, es relevante también determinar en qué condiciones y en qué magnitud se afecta el rendimiento potencial del cultivo y de que manera se condiciona la respuesta al agregado de fertilizantes ante aplicaciones postergadas.

Algunas de estas cuestiones, se abordan desde un convenio de trabajo conjunto entre el INTA Paraná (Proyecto Agricultura de Precisión), AAPRESID y Profertil para el Mejoramiento de la eficiencia de uso del nitrógeno mediante técnicas sensoramiento remoto.

Los criterios establecidos, son concordantes con los del Proyecto Crop-Based Strategy for In-Season N Management of Corn (University of Nebraska-Lincoln, Lincoln, Nebraska), del cual se ha recibido colaboración y apoyo técnico e instrumental por parte del doctor Jim Schepers. Y las hipótesis de trabajo (ver Sensores...) también.

Para esto en la campaña 2002/3, se instalaron experimento

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