Clima y cultivos: tres puntos relevantes.

La soja en el hemisferio norte y el trigo en el hemisferio sur son los temas protagónicos en este momento. El movimiento de los precios está actualmente muy relacionado con el tema climático.

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08deSeptiembrede2003a las09:09

Consultora de Climatología Aplicada


cca@ciudad.com.ar

La soja en el hemisferio norte y el trigo en el hemisferio sur son los temas protagónicos en este momento. El movimiento de los precios está actualmente muy relacionado con el tema climático. Por lo tanto, resulta oportuno nombrar tres de las cuestiones más relevantes a tener en cuenta hoy por hoy.

 

La primera es lo que está ocurriendo en la última etapa crítica de la soja en Estados Unidos y esperar al próximo informe del USDA para ver en qué valor colocan el volumen de la cosecha de este país. Pero esta mirada solo puede hacerse siguiendo los informes climáticos día a día y aún hora a hora. Lo que sucedió con el precio de la soja en estos últimos dos meses caracterizó notablemente a lo que se conoce como Weather Market.

Siguiendo con el cultivo soja, hoy hay que tratar de pronosticar los volúmenes de todo el complejo Brasil, Argentina, Paraguay y Bolivia. Ya los números son importantísimos (casi 100.000.000 de toneladas) y esto definirá los valores de la soja en el futuro, cuando el clima jugará un rol fundamental. En Sudamérica hay tres núcleos: dos en Brasil (en el centro - oeste y en el sur) y uno en Argentina (nuestro conocido núcleo sojero). Los tres tienen distintos forzantes climáticos, pero en el caso del núcleo sojero argentino el punto clave lo daría el tener un año sin la presencia de El Niño y bajo condiciones de neutralidad, que si bien no es el peor escenario podría traer algunos problemas con algunos pulsos de sequía en el período crítico de la soja.

La segunda mirada debe estar orientada a los pronósticos de las temperaturas del mar, no solamente del Pacífico Ecuatorial Central, y a las especulaciones acerca de los impactos en la agricultura.  El leve enfriamiento que hoy existe en el Pacífico, que no alcanza a definir un evento La Niña (el más adverso para la producción granaria nacional) evolucionaría hacia futuros calentamientos que dejarían al Pacífico en condiciones neutras o con un leve calentamiento hacia fines del 2003. Con este escenario, los montos de lluvias y el comportamiento de las temperaturas serán consecuencia de otros indicadores climáticos que habrá que seguir permanentemente.

Por último, hoy la producción nacional de trigo también constituye un punto a evaluar correctamente. En artículos anteriores hemos ido siguiendo paso a paso la evolución (o más bien estancamiento) del núcleo triguero del sur de Buenos Aires y La Pampa; también fuimos monitoreando el estado de las reservas en el núcleo triguero norte (sur de Santa Fe, sur de Entre Ríos, sudeste de Córdoba y norte de Buenos Aires). Ahora nos referiremos a la tendencia que se ha evidenciado en la frecuencia de las lluvias en esta última zona.

No sólo es importante cuánto llueve, sino también si los registros se dan en periodos cortos de lluvias intensas (separados entre sí por largos periodos sin lluvia) o si se dan como suma de muchos días consecutivos de precipitaciones débiles (sin que medien lapsos significativos de buen tiempo). El primer caso, que es el que se está evidenciando a lo largo de esta campaña triguera, favorece la eliminación de los excesos hídricos, disminuye la posibilidad de aparición de enfermedades y adelanta el periodo de floración, haciendo al cultivo más vulnerable a las últimas heladas del año. En el segundo caso, que no es el de esta campaña, se favorecen las situaciones contrarias.

La figura que

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