La pulseada siguió en el Senado

Las aguas continúan bastante divididas entre el Gobierno (léase la Afip) y los sectores de la cadena agroalimentaria sobre algunos puntos del plan antievasión.

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12deSeptiembrede2003a las08:42

Por Carlos Petroli De nuestra Redacción

Las aguas continúan bastante divididas entre el Gobierno (léase la Afip) y los sectores de la cadena agroalimentaria sobre algunos puntos del plan antievasión. Esto a pesar de que esta semana hubo mucho movimiento, especialmente en el ámbito legislativo, por la concurrencia de los interesados de ambos lados del mostrador en la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado. Después de su sanción en Diputados, la cámara de alzada es la que deberá expedirse sobre el polémico proyecto que promueve cambios en la liquidación del impuesto a las ganancias en la exportación de granos. Éste es considerado “inviable”, en masa, por las cámaras de todo el complejo, a pesar de que las entidades que representan a los productores aclaran que ello no implica una defensa corporativa a quienes evaden o eluden el pago de impuestos.

A los informes de Alberto Abad, titular de la Afip, en el Senado el martes, siguieron los argumentos de las cámaras agroalimentarias, que contradijeron al funcionario ya que, mientras éste citó que la legislación que ahora se quiere aplicar en el país ya se utiliza en algunos países europeos, las entidades ofrecieron documentación en contrario.

Si se modifica la fecha para el cálculo de ganancias en la exportación –tomándose el momento del embarque y no el de la transacción–, habrá un efecto en cascada que afectará al primer eslabón de la cadena, los productores, se insistió.

Se explicó que el mercado agrícola es muy volátil y las cotizaciones cambian en términos de horas o minutos. Y se ofreció un ejemplo: para un valor FOB que en el término de 30 días fluctúa de 200 a 226 dólares por tonelada, si hoy estuviera vigente el nuevo cálculo generaría un costo impositivo de 8,80 dólares por tonelada. El cálculo surge de multiplicar la diferencia de 26 dólares por la alícuota de 35 por ciento de ganancias. “Sin dudas, los exportadores van a tomar primas de riesgo y transferirán la carga para atrás al productor. Entonces, esperemos que los legisladores hayan entendido nuestros argumentos, que fueron muy fuertes y contundentes”, sostuvo Ricardo Bursayle, de CRA.

En estos encuentros, siguió el tira y afloje de las cifras entre la Afip y los exportadores. Según el organismo fiscal, sobre una facturación de 22.000 millones de pesos en cuatro años, las siete mayores compañías del sector sólo pagaron 19 millones de ganancias. Pero el dato de los exportadores da una cifra de 250 millones. Y la más importante (Cargill) contabiliza 65 millones aportados en su sitio de Internet.

El senador Carlos Verna (PJ-La Pampa), titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda, escuchó las opiniones y propuestas del sector productivo, y anticipó para la semana próxima un encuentro con el secretario de Agricultura, Miguel Campos, para tener un enfoque más. Posteriormente, se supo que la iniciativa sufrirá modificaciones y volverá en revisión a Diputados. Así, el proyecto no estaría en condiciones de ser tratado en el Senado hasta principios de octubre.

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