La miel argentina, en el banquillo de los acusado

El país debe responder al alerta sanitario declarado por Europa con un sistema de trazabilidad creíble y un tratamiento correctivo, ante la aparición de una sustancia denominada nitrofurano, que se sospecha sería un residuo de antibióticos usados para el tratamiento de las colmenas.

16deSeptiembrede2003a las08:04

La posición de privilegio que ocupa la Argentina, constituida en primer exportador y tercer productor mundial de miel, con gran predicamento por su calidad, podría verse seriamente afectada si los mercados europeos deciden tomar medidas drásticas contra el producto, al constatarse la presencia de residuos de antibióticos, conocidos comercialmente como nitrofuranos.
     
Tras el alerta sanitario que los organismos técnicos comunicaron a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación, un mes atrás, y que llegó sin advertencia previa, la Argentina deberá esperar los resultados de los próximos análisis, para saber qué camino seguirá Europa, hacia donde se dirige el 85% de la producción nacional.
     
"Si el problema persiste en los próximos tres meses, y Europa sigue encontrando mieles argentinas con residuos de nitrofuranos, nos pueden llegar a cerrar los mercados. Puede producirse un cierre parcial o nos pueden asignar una cuota" le dijo a "La Nueva Provincia" , el viernes, la ingeniera Mercedes Nimo, directora de Industria Alimentaria de la SAGPyA y disertante en la Jornada Apícola que se desarrolló en nuestra ciudad, con la participación del INTA, el Municipio, el Centro Regional de Estudios Económicos, la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa y la Corporación del Comercio, la Industria y los Servicios.
     
El problema de residuos en mieles no es nuevo, pero a esto se ha sumado la aparición de una sustancia denominada nitrofurano, cuyo uso en la Argentina está prohibido desde hace varios años, lo que dificulta la posibilidad de hallar su origen, precisó la profesional.
     
Según explicó Nimo, existe la presunción de que los nitrofuranos integrarían la fórmula de algunos productos artesanales usados para el tratamiento de enfermedades de las colmenas, que no tienen aprobación del Senasa.
     
"Esta sustancia está prohibida en Europa, dicen que es cancerígena y que podría ser la causa de malformaciones en los seres humanos. De allí la gran importancia que tiene su eliminación", agregó.
     
Los análisis de nitrofuranos se vienen haciendo en Europa desde hace unos 8 meses, y hace dos meses que se detectó la presencia de la sustancia en mieles argentinas.
Esta situación desató la inmediata declaración de alerta sanitaria por parte de Europa. La medida se comunicó a nuestro país y el mismo debe responder ahora con un sistema de trazabilidad y con una acción correctiva.
     
"En esta etapa estamos hoy. La Argentina debe poner rápidamente en funcionamiento un sistema de trazabilidad creíble, y encontrar el origen del problema, lo que seguramente requerirá de mayores esfuerzos", mencionó Nimo.
     
No obstante, la profesional expresó su convencimiento de que no se llegará a un extremo, porque la situación ha sido comprendida cabalmente por los organismos nacionales, provinciales, exportadores y productores.

Estrategia oficial .

Los primeros pasos para tratar de encontrar el origen de los nitrofuranos y prohibir el uso de los antibióticos que los contienen han sido relevar todos los productos sanitarios disponibles para su venta en el país, con la ayuda de técnicos, productores y exportadores, y someterlos al análisis del Senasa.
    
"En los próximos días conoceremos el resultado de los análisis y

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