Un poco de oxígeno

Una brisa de aire fresco llegó a la administración Kirchner con la firma del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Por
16deSeptiembrede2003a las09:43

Una brisa de aire fresco llegó a la administración Kirchner con la firma del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Teniendo en cuenta que el final de las elecciones provinciales, de no mediar ningún resultado adverso, debería aumentar el poder político del Presidente, el gobierno podrá comenzar a definir las cuestiones económicas y sociales más importantes.

Este acuerdo por tres años le permitirá a nuestro país reprogramar vencimientos por una cifra superior a los U$S 20 mil millones, y de esta forma regresar al sistema financiero internacional. Entre las condiciones del acuerdo figura como condición que nuestro país deberá pagar mediante sus reservas los vencimientos y estos luego serán girados nuevamente a nuestro país. De esta forma, el FMI se asegura un control bastante más estricto sobre las metas acordadas, entre las que se encuentra alcanzar un superávit fiscal del 3% del PBI para el año 2004 junto con un cre-cimiento de la economía del 4% para dicho año.

Además, las condiciones del acuerdo, deberían generar en los consumidores una mejora en su confianza, ya que a partir de este acuerdo el tipo de cambio debería estabilizarse en los niveles actuales y no evidenciar grandes fluctuaciones, al menos en el corto plazo. Esto y el hecho que no se planea ningún ajuste de tarifas en un horizonte cercano, debería tranquilizar al bolsillo de los agentes económicos.

Sin embargo, tanto los bancos extranjeros como las empresas de servicios públicos privatizadas sienten que el acuerdo no ha tenido en cuenta sus intereses, y de hecho, fueron estos grupos los que intentaron impedir la firma del acuerdo a través de la presión que ejercieron los cancilleres de los países de donde provienen sus capitales. De aquí que probablemente no planeen ampliar sus operaciones en Argentina, y de esta forma el stock de capital se resentirá mucho si no hay un aumento de la obra pública para compensar aquella baja.

Es por ello importante que el ministro Lavagna comience a negociar lo más pronto posible con los acreedores de la deuda una quita que permita salir de la condición de default. Si bien el supe-rávit fijado en el acuerdo con el Fondo no es extremadamente grande, esto no debería ser excusa para dilatar aún más la negociación, ya que mientras más pronto se sienten a negociar, mejores serán las perspectivas de capitales disponibles para que nuestro país pueda financiar el ambicioso programa de obras públicas que el Ministro De Vido tiene pensado realizar, y de esta forma con-solidar el crecimiento.

Lic. Federico A. Todeschini

Temas en esta nota