Se retardarían las lluvias de primavera.

Por diversas razones la actual configuración de reservas de humedad edáfica en la Región Pampeana y el NEA se constituye en una variable crítica para monitorear y establecer la posible evolución del sistema durante los próximos meses.

19deSeptiembrede2003a las10:24

Por diversas razones la actual configuración de reservas de humedad edáfica en la Región Pampeana y el NEA se constituye en una variable crítica para monitorear y establecer la posible evolución del sistema durante los próximos meses.

Un rápido diagnóstico de los actuales almacenajes, muestra sobre la franja este de la región pampeana, con excepción del norte de Santa Fe y noroeste de Entre Ríos, un predominio de reservas adecuadas. Estas disminuyen hacia las zonas trigueras de Córdoba, el oeste y sudoeste de Buenos Aires.

La provincia de La Pampa muestra un estado muy complicado con una evolución reservada de los cultivos que se hayan podido implantar, sobre todo atendiendo que las perspectivas de lluvia no avalan un cambio de las actuales condiciones para el resto del mes. Por otra parte, esta situación ha afectado significativamente las pasturas con el consiguiente trastorno para la actividad pecuaria. Esto en muchos casos se está traduciendo en movimiento de hacienda hacia zonas en mejores condiciones. Problemas similares se dan hacia el sudoeste de Buenos Aires.

Sobre el Chaco y este de Santiago del Estero la situación no es mejor y la escasez de humedad ya ha marcado su impacto sobre el área sembrada de Girasol, la cual alcanza el 70% de la intención de siembra, con pocas chances de completar la totalidad de lo planificado.

La siembra de maíz se ha retomado a buen ritmo en la provincia de Entre Ríos, aunque el patrón de humedad hacia el oeste genera cierta incertidumbre sobre el progreso en la implantación de este cultivo.

El comportamiento de las reservas refleja en parte la distribución de las precipitaciones y por lo tanto es interesante esbozar algunos conceptos acerca de los mecanismos que influyen sobre esta distribución.

La atmósfera en la época de transición estacional se presenta habitualmente muy perturbada. Como consecuencia de esto, la variabilidad del estado del tiempo suele ser mayor. Esta variabilidad se vincula con el avance del aire cálido desde el norte, intentando prevalecer sobre las masas de aire frío instaladas sobre la región pampeana durante el invierno. La época de cambio estacional no suele coincidir con el almanaque, sino que se establece un período de transición en el que se define una "puja" entre masas de aire. Las inestabilidades que se provocan dentro de este contexto, marcan el paso a un régimen pluviométrico más abundante que se extiende a lo largo del semestre cálido.

Este comportamiento "ideal" presenta mayor o menor variabilidad de acuerdo a factores de escala regional o global. Hemos mencionado en otros artículos, que la actual campaña se llevara adelante bajo un escenario neutro, por lo cual las anomalías en el comportamiento del campo de precipitación no deberían ser atribuidas a los fenómenos del Pacífico Ecuatorial, sino que deberán ser explicadas por factores de escala regional, como por ejemplo la adecuada entrada de humedad desde el norte.

El mes de Septiembre se ha caracterizado por un patrón de temperaturas que aún marca el predominio del aire frío. Mientras dominen las masas de aire frío, se verá dificultado un cambio hacia precipitaciones más abundantes. Las mismas podrían comenzar a recuperarse hacia finales del mes o principios de Octubre

Durante el mes de Octubre los núcleos trigueros del sur de Santa Fe, Entre Ríos, este de Córdoba y norte de Buenos Aires aumentan progresivamente su demanda hídrica. En este sentido y partiendo del estado actual de reservas, el comportamiento de los sistemas precipitantes de

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