El personal capacitado puede ser una ventaja competitiva para una empresa agropecuaria.

“La capacitación del personal, lejos de ser una moda, es una necesidad para aquellos empresarios que quieran instrumentar nuevas tecnologías de procesos en sus planteos”, explicó el Médico Veterinario Carlos Horacio Peñafort.

30deSeptiembrede2003a las08:23

Horacio Peñafort                       


 

La capacitación del personal en las empresas agropecuarias fue el motivo de la disertación que el Médico Veterinario Carlos Horacio Peñafort realizó durante la segunda jornada del Congreso Nacional de Cría que AACREA realiza en la ciudad de Santa Fe bajo el lema “Cómo ganar más con el negocio de la cría”.

El profesional, asesor CREA en el Valle del Conlara (provincia de San Luis), explicó que en el proceso de capacitación lo que se busca es “reconocer al personal (Recurso Humano) como un “valor” de cada empresa, es más hasta como una ventaja competitiva entre empresas que capacitan o no a su personal”.

Ese concepto, explicó Peñafort, significa que todo lo que persiga aumentar el conocimiento dentro de una empresa generará una mayor capacidad de sortear dificultades para poder “tomar a estas como un nuevo desafío, generador de nuevas ideas y finalmente convertir una crisis en una oportunidad”.

Sin embargo, consideró la necesidad de definir el problema que presenta la necesidad de capacitarse. En los últimos 12 años, indicó, la velocidad de los cambios generó incertidumbre y muchas veces se transformó en una limitante para la mejora de la productividad.

Por tal motivo, el veterinario remarcó que el proceso de capacitación “se persigue más allá de mejorar la destreza en la realización de una tarea, se está contribuyendo al crecimiento como persona del personal y esto dignifica”, para resaltar más adelante que “la capacitación del personal, lejos de ser una moda, es una necesidad para aquellos empresarios que quieran instrumentar nuevas tecnologías de procesos en sus planteos”.

Peñafort destacó además que la instrucción del personal necesita continuidad en el tiempo y estableció que mediante un sistema de capacitación con una periodicidad de 2 o 3 veces a año se logra mayor confianza y efectividad en las tareas, al mismo tiempo que genera una fuerte motivación en el personal.

Asimismo, aclaró que no es correcto esperar resultados medibles en el corto plazo. A modo de ejemplo explicó que “tenemos casos concretos de disminuciones de las perdidas preñez-destete de 8 a 3 % pero en el lapso de 4 años”.

En cuanto al método a utilizar para la instrucción de los empleados de una empresa agropecuaria, el profesional explicó que puede darse de dos maneras, individual o grupalmente.

Respecto de la primera de las alternativas, llevada a cabo por el productor o los técnicos, se orienta a develar “el por qué o para qué de tal o cual técnica” sin importar el lugar o la ocasión. “Lo importante es ser claro, ir de lo particular a lo general. Una ocasión propicia por ejemplo es el día del tacto, donde se juntan todos en torno a la manga y se hacen participes del resultado y las recomendaciones para la recorrida en gestación y la atención de los partos”, explicó.

En cuanto a la capacitación grupal, Peñafort remarcó que necesita un día especial para realizar la reunión con el persona

Temas en esta nota

    Load More