Lavagna busca en EE.UU. protección ante los juicios

Fue a la Reserva Federal de Nueva York. Allí analizó cómo resguardar los canales de pago de la Argentina frente a los reclamos de los acreedores en la Justicia.

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02deOctubrede2003a las08:09

Marina Aizen. .
maizen@clarin.com

Ayer, fue un día inusualmente fresco en Manhattan, y tal vez por eso, el ministro de Economía, Roberto Lavagna prefirió no mostrarse ni ante los tenedores de bonos ni ante la prensa.

En cambio, sí estuvo en la Reserva Federal de Nueva York y la oficina del estudio de abogados de la Argentina —Cleary, Gotlieb, Steen and Hamilton— en una torre del Este la calle 53. Ante el silencio oficial, esta repentina visita no hizo otra cosa que despertar especulaciones en las oficinas de Wall Street.

La más comentada fue que el viaje tuvo como objetivo no sólo organizar el trabajo de la reestructuración de la deuda, sino sobre todo, delinear una estrategia frente a los juicios y estudiar cómo proteger los canales de pago de la Argentina de la garra de los acreedores.

En Economía, sólo se limitaron a decir que en este viaje, al que Lavagna concurrió acompañado por su número dos, Guillermo Nielsen, decidió reducir de cuatro a dos los "grupos consultivos" que se habían creado meses atrás para encarar la negociación de la quita. Ahora, se juntará a los tenedores de bonos de la costa Este de los Estados Unidos con los europeos, y a los de la costa Oeste con los japoneses. El primer grupo estará liderado por Nielsen, el segundo, por el secretario de coordinación técnica, Leonardo Madcur.

Pero, a los tenedores de bonos la noticia no les podría haber caído con más indiferencia. Uno de ellos, comentó en off the récord a Clarín que los grupos consultivos eran una "farsa, una pérdida de tiempo", y que la mayoría de los fondos que participaban en el que se había creado en Nueva York, ya se habían alejado. Lo que muchos acreedores quisieran ver, en cambio, es un sólo foro en el que todos —inversores institucionales, privados y argentinos— discutan por igual. "La estrategia del Gobierno es dividir y conquistar, esto no nos interesa", dijo la fuente.

Entretanto, Argentina tiene una situación apremiante que resolver: los juicios. El mes pasado, el juez del Distrito Sur de Nueva York, Thomas Griesa, le confirió al fondo buitre EML el derecho de cobrar 700 millones de dólares.

Y aunque el juez congeló la ejecución del fallo por 45 días —que vencen a mediados de octubre— le advirtió a los abogados de la Argentina que podría ser la última vez que la Corte postergue la implementación del veredicto.

"El tiempo se acaba", dijo a este diario Eugenio Bruno, del estudio Nicholson y Cano, que representa a varios tenedores de deuda en la Argentina. "Si no hay avances concretos en 15 o 20 días, es posible que cese la espera".

Todo el mundo quiere ver qué sucede con este caso. La razón es sencilla: a los acreedores privados no les gustó la propuesta de quita del 75 por ciento que hizo el gobierno en Dubai, y habría más gente pensando en hacer juicios.

La Argentina dice que no le van a poder confiscar nada, porque no tiene activos en el exterior. Sin embargo, en Economía admiten que los canales de pago que usa el país para honrar sus deudas con el FMI, o con los tenedores de bonos que acepten una solución amistosa, pueden ser una preciada presa de los acreedores. La Reserva Federal de Nueva York es justamente una de las vías que se usan. Y no en vano, Lavgana fue ayer a la sede de ese Banco, en la calle Liberty.

El estudio de los abogados de Gotlieb queda a sólo 2 cuadras de la Reserva Federal. Pero, tal vez para no ser vistos

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