Por la sequía, la cosecha no alcanzará para cubrir los costos

Afecta también al nacimiento de ganadoEn el sudoeste bonaerense se cosecharán 200 millones de toneladas menos de trigoLa falta de alimentos reduce el celo de las vacasAllí, los productores afectados son 10.000

06deOctubrede2003a las08:13

BAHIA BLANCA.- Los productores agropecuarios del sudoeste bonaerense no sólo están desolados por el grave daño que la sequía ya les ha provocado, sino que están seriamente preocupados por el futuro inmediato de sus explotaciones. De lo que esperaban de la cosecha de trigo saben que ni siquiera sacarán para cubrir los costos y no saben si podrán hacer verdeos de verano para al menos recuperar sus enflaquecidas haciendas.

En esta región que abarca, entre otros, los distritos de Bahía Blanca, Tornquist, Coronel Pringles, Saavedra y Alsina, se cosecharán dos millones menos de toneladas de trigo, el cultivo fundamental de la zona, porque tendrá índices paupérrimos de rendimiento, y la falta de pasturas y reservas forrajeras provocó la mortandad de unos 8000 vacunos, gran parte de éstos vacas, con lo cual la producción de terneros para el año próximo sufrirá importantísimas pérdidas. Son unos 10.000 los productores afectados.

En los campos de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Armando Junquera, encargado de investigación, mostró la falta de desarrollo que tiene el trigo. "Aquí estamos en mejores condiciones que el productor medio que por cuestiones financieras no puede realizar en tiempo y forma el cultivo, tenemos trigos con una o dos espigas, cuando en realidad deberían haber desarrollado cinco o seis. Además, son de menor tamaño que los que salen en años normales y por eso darán menos granos."

Verde engañoso

En el campo hay un verde engañoso. ¿Dónde está la sequía?, podría preguntarse algún viajero desprevenido. "Ocurre que los trigos están del tamaño que tienen en julio, de unos diez centímetros, pero para esta época deberían medir por lo menos cuatro veces más, porque ya estamos a un poco más de dos meses para empezar a cosechar", dijo Néstor Casali, productor y delegado ante la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap).

"Acá no va a haber cosecha", repetía el dirigente, que señaló que por lo menos para cubrir los costos se necesitan rendimientos de 1200 kilos -cuando ésta es una zona donde en años buenos se logran entre 1500 y 1800 kilos por hectárea-, pero "no van a superar los 1000 kilos ni con viento a favor". En ganadería lleva gastados 50.000 pesos desde marzo para suplementar unas 1000 cabezas más las reservas de rollos de forraje que consumió.

Oscar Conget, de 58 años, es un modesto productor de Coronel Pringles que vive en el campo con su esposa y trabaja unas 400 hectáreas, de las que 200 son propias, heredadas de su abuelo y de su padre, y tiene 900 vacas, algunas de las cuales están teniendo cría. "Con la cosecha, seguro que perdemos, porque acá no me van a rendir más de 400 kilos por hectárea", explicó.

Conget es reconocido aquí como un hombre que trabaja todos los días, hasta sábados y domingos, y "hace todo lo que se debe hacer". El mismo arregla el tractor, el molino y corta leña del monte para consumo propio. Frente a la disyuntiva de gastar más dinero para fumigar -porque las malezas igual crecen- o no hacerlo, opta por lo primero. "Los chacareros no perdemos las esperanzas", reflexiona.

Antonio González Coll, productor con 1350 hectáreas en Estomba, en Tornquist, explicó que hicieron todo el gasto para sembrar el trigo. "Creo que no habrá cosecha", se lamenta. Por su parte, Alejandro Bruz, con 1300 hectáreas en la vecina Saldungaray, opinó que "si no llueve en 10 días, pierdo el 100 por ciento del cultivo".

Ayuda, se necesita

Casali recordó que en los últimos cien años hubo cinco sequías como ésta en la región y la última fue en 1962, "pero la diferencia fue que en aquella época el ministro de

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