Optimismo por los avances del acuerdo

Economía quiere mostrar, frente a críticas de analistas privados, algunos datos positivos ante la primera revisión del FMIEl mes próximo comenzará la primera revisión del stand by aprobado en DubaiLa inversión creció un 40% en el tercer trimestreCríticas al directorio del FMI en Washington

08deOctubrede2003a las08:07

El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) arrancaría con el pie derecho en su primera revisión, prevista para el mes próximo, por la aprobación de una serie de leyes que forman parte de las reformas estructurales exigidas desde Washington.

El paquete antievasión, la ley que autoriza al Ejecutivo a renegociar los contratos de los servicios públicos privatizados y la nueva norma sobre capitales mínimos de los bancos son las piezas que el Gobierno podrá exhibir en noviembre en el primer examen del acuerdo de tres años aprobado en Dubai. Según pudo saber LA NACION, además de revisar las metas fiscales y monetarias, los técnicos de la misión que encabeza el británico John Dodsworth colocarán su acento en una serie de proyectos promovidos por el Ejecutivo en el Congreso.

En el Palacio de Hacienda podrán exhibir nuevas cifras que confirmarán la recuperación económica, como el aumento de la inversión, que rondó el 40% en términos interanuales en el tercer trimestre del año. Economía buscará contrarrestar con estos números positivos los pronósticos pesimistas de algunos analistas privados, que prevén un agotamiento de la recuperación en el mediano plazo por la falta de inversiones.

En particular, el interés del FMI girará en su primera revisión en torno de las leyes para reducir la evasión impositiva. Los técnicos del Fondo observan con muy buenos ojos la norma que reformó el impuesto a las ganancias en las operaciones internacionales -que ya recibió aprobación del Congreso-, la creación de la figura de la asociación ilícita para evadir -que tiene media sanción, los tribunales del fuero penal tributario -que ya comenzaron a funcionar- y el fortalecimiento del régimen de pequeños contribuyentes, que sería debatido el mes próximo en el Parlamento.

Además, hay cierto alivio porque el Congreso aprobó la ley que permite al Ejecutivo avanzar en el ajuste de tarifas sin trabas y porque el Banco Central ya le dio vía libre a una nueva resolución sobre capitales mínimos, que aumentarán en forma escalonada desde el año próximo, luego del fin de la emergencia financiera.

Discusión con los acreedores

Con seguridad, la primera revisión -que terminará en diciembre- intentará no apretar al Gobierno mientras avanza la compleja renegociación de la deuda en default con los acreedores privados. El FMI pretende mantenerse a un lado de esta discusión, a diferencia del activo papel que asumió en el pasado, sin otorgar demasiadas recomendaciones.

De todos modos, frente a la posibilidad de incluir o no los Boden entre los bonos por renegociar, el FMI recuerda que los bancos ya recibieron una importante compensación y que los títulos emitidos en 2002 ya tienen un valor que debería respetarse.

Durante los ejercicios desarrollados por la Secretaría de Finanzas y el FMI antes del cierre de la carta de intención, los Boden no estaban dentro de la reestructuración, se recordó.

Al mismo tiempo, se reconoció que no debería haber una diferencia tan importante entre los bonos emitidos antes del default y después de él.

Por lo tanto, una salida intermedia y razonable podría consistir en proponer un roll over de los Boden, sin una quita, pero con una postergación de su vencimiento original.

En tres o cuatro meses la Argentina debería lograr un principio de acuerdo con sus acreedores para evitar el eventual fracaso del stand by de tres años. Para el futuro quedará la discusión de la polémica proyección que Economía incluyó en su presentación en Dubai, que presupone un roll over con los organismos multilaterales hasta

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