El dólar, de aliado a enemigo de los balances de las empresas

Impacto negativo en los resultados por la diferencia de cambio en el tercer trimestre

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08deOctubrede2003a las08:18

Los vaivenes del dólar, que durante el primero y el segundo trimestre del año permitieron a las empresas (especialmente a las de servicios) reportar ganancias financieras extraordinarias y teñir de azul sus balances, está vez jugarán en contra o, al menos, permitirán sincerar un poco más los resultados operativos de las compañías.

La conclusión surge después de observarse que mientras que aquellos balances se calcularon sobre la base de un dólar de $ 3 (al cierre del primer trimestre, tras un nivel previo promedio de $ 3,30) y $ 2,80 (para el segundo trimestre), el balance que ya se puso en marcha se realizará con un dólar de $ 2,92, con lo cual hasta aquí había actuado como inflador, y ahora -por primera vez en el año- tenderá a depreciar los resultados.

Los números más afectados por esta revalorización del 4,3% del dólar serán los de aquellas compañías que mantienen fuertes deudas en esa divisa y que, por lo mismo, "registran una abultada posición pasiva neta en moneda extranjera", advirtió un informe de research del Banco Galicia.

Según los balances presentados al 30 de junio pasado, en esa categoría pueden inscribirse las empresas Acindar, Capex, Juan Minetti, Molinos, Renault y Siderar. A ellas se suman las prestadoras de servicios: Telecom, Telefónica de Argentina, las centrales Costanera y Puerto, Gas Ban, Metrogas, Camuzzi Gas Pampeana, Petrobrás Energía, Transportadora de Gas del Sur y Transener (ver infografía).

Las variaciones en la cotización del dólar constituyen la base sobre la que, a la hora de los balances, se determinan los resultados por diferencias de cambio, una subcuenta que dentro de los resultados financieros ha tenido un papel preponderante en los resultados de las empresas desde que la Argentina abandonó la convertibilidad y pasó a convivir por largos meses con una marcada volatilidad en el tipo de cambio.

Una demostración cabal sobre el impacto que las fluctuaciones cambiarias tienen en los balances la dan los resultados remitidos a la bolsa porteña al término del segundo trimestre y que dieron cuenta de la actividad en la primera mitad del año.

Los números de la mayor parte de las compañías, especialmente los de las privatizadas, fueron tan positivos que hicieron recordar sus añoradas épocas de tarifas dolarizadas y mercados cautivos de los 90.

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Por caso, Telefónica de Argentina reportó ganancias de $ 812 millones en el primer semestre del año, un monto que se vio inflado por lo que los analistas llaman "artificios contables". El repaso de los números permite comprobar que en ese lapso la compañía logró ventas por $ 1327 millones y enfrentó costos por $ 1219 millones, con lo que operativamente obtuvo ingresos por $ 108 millones. Pero en el rubro "resultados financieros" anotaron ingresos por $ 726 millones, lo que permitió que la ganancia neta (tras ajustes) llegara a $ 812 millones, en buena parte gracias a la revalorización del peso. "Tenemos una deuda en dólares, que el año pasado fue tomada con una cotización de 3,80. Al bajar el dólar, el balance registra una reducción de la deuda, medida en pesos, y ésa es la ganancia que registramos", dijeron entonces.

En los números operativos, que resultan de restar costos a los ingresos, la mayor parte de las empresas de servicios (salvo excepciones) también reportó ganancias, aunque mucho más reducidas, que deberían haber crecido en el tercer trimestre teniendo en cuenta los renovados bríos de la economía. Sólo que esta vez parte de lo que ganen por sus negocios reales, a la hora de hacer los números, lo terminarán cediendo por la revalorización del dólar.

Por Javier Blanco
De la Redacción de LA NACION

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