Se rompió la sequía en el sur.

Las últimas lluvias le cambiaron la cara a los productores del sudoeste de Buenos Aires y de La Pampa, que afrontaban una sequía de larga data. Luego de los magros resultados de la gruesa 2002-2003, el trigo mostraba graves falencias. ¿Qué más faltaba? ¿También un poco prometedor arranque de la gruesa? Afortunadamente, la situación ha cambiado allí para bien.

10deOctubrede2003a las12:01

Las últimas lluvias le cambiaron la cara a los productores del sudoeste de Buenos Aires y de La Pampa, que afrontaban una sequía de larga data. Luego de los magros resultados de la gruesa 2002-2003, el trigo mostraba graves falencias. ¿Qué más faltaba? ¿También un poco prometedor arranque de la gruesa? Afortunadamente, la situación ha cambiado allí para bien.


El día lunes ingresó al sur de Buenos Aires un intenso sistema meteorológico, que rápidamente desarrolló nubosidad muy potente y lluvias localmente muy intensas, como el conocido caso de Tornquist – Ventana. Allí, paradójicamente, cayeron en pocas horas tantos milímetros como en todo el periodo enero - setiembre. Si bien las precipitaciones no fueron parejas, sino que mostraron fuertes diferencias entre distintas localidades de la zona, alcanzaron para cambiar las expectativas del sudoeste de Buenos Aires y La Pampa para la siembra inminente.

Para el miércoles las tormentas se habían desplazado ya hacia el norte de Buenos Aires, sur de Santa Fe y Entre Ríos. Allí no se acumularon milimetrajes tan impresionantes, pero las lluvias fueron muy bien recibidas ya que hacía semanas que las reservas venían en franca picada descendente.

El día jueves, el frente frío que a su paso venía generando inestabilidad y tormentas hizo su arribo el noreste del país, con un saldo algo pobre desde el punto de vista de los requerimientos de la región. Las mayores precipitaciones se concentraron sobre el norte del Litoral. En general, toda la actividad asociada a este sistema se recostó sobre el este de la región: la diferencia con los casos anteriores fue la ocurrencia de lluvias intensas en el sudoeste de la región pampeana.

Lamentablemente la provincia de Córdoba quedó algo relegada, siendo afectada sólo tangencialmente por la actividad generada. Sobre el sur y el sudeste se registraron algunos pocos milímetros, que de todas formas van sumando algo de humedad a las capas superficiales, pero siguen siendo necesarias lluvias a la brevedad. Algo similar se puede decir del noroeste de Buenos Aires y del este de San Luis.

De acuerdo a lo descrito arriba, el estado actual de las reservas se ha modificado, adquiriendo la distribución que se observa en el mapa. Con excepción de su extremo noroeste, la provincia de Buenos Aires muestra ahora reservas óptimas a excesivas, con algunos excesos temporarios sobre el sudeste, y desde la Sierra de La Ventana hacia La Pampa. Se puede ver entonces que el sudoeste de Buenos Aires y sur de La Pampa pasaron de la categoría “sequía extrema” a reservas adecuadas, óptimas y hasta algo excesivas.

Las mismas condiciones se extienden hacia las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, que recuperaron los niveles adecuados a óptimos de reserva, con algunos excesos temporarios. Sólo el noroeste de Santa Fe y el departamento de General López, donde las lluvias fueron menores (o nulas), las reservas actuales siguen siendo regulares.

Sobre Córdoba la sequía retrocedió, aunque los pocos milímetros que se registraron en general sólo alcanzaron para llevar las reservas a la categoría “escasas”. También allí las lluvias fueron muy desparejas, con valo

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