Estos insectos sí que son un bajón

Los pulgones pueden afectar el óptimo desarrollo del cultivo. Estrategias de control.

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20deOctubrede2003a las08:27

"Al trigo se encuentran asociadas una serie de artrópodos, que bajo ciertas condiciones se pueden transformar en plagas. En este caso, la referencia apunta a un grupo de pulgones o áfidos que son los que más interfieren en el desarrollo óptimo del cultivo", se puede leer en un informe preparado por los técnicos de AAPRESID para su sección "Lo importante hoy".

Usando como fuentes a Hernán Salas (sección Zoología Agrícola de la estación experimental Obispo Colombres); la Guía de productos fitosanitarios para la República Argentina. Año 2003 y datos propios, agregan que los pulgones son insectos pequeños de cuerpo blando, delicados, piriformes. La reproducción es compleja: puede ser sexual o partenogenética. Tienen un elevado potencial biótico por lo que la población se incrementa en forma geométrica en poco tiempo. Los individuos se reproducen en forma partenogenética formando grandes colonias. En general, condiciones de temperatura moderada (20ø) y de escasas lluvias favorecen a los áfidos.

Los áfidos tienen alto potencial biótico, por lo que en corto tiempo puede formar grandes colonias y cubrir toda la espiga. Los ataques son más intensos en los márgenes del cultivo.

Según lo que se sabe hasta ahora, se han observado en algunas zonas de la región pampeana central ataques de importancia del pulgón de la espiga (Macrosiphum avenae = Sitobion avenae), éste se caracteriza por ubicarse en el tallo a nivel del cuello de la planta. En ese lugar, succiona y debilita los tejidos por lo que las plantas se muestran menos vigorosas, de color amarillento y con un desarrollo inferior a las plantas no afectadas.

"Este áfido está identificado como vector de varias enfermedades virosas, entre ellas las del enanismo amarillo de la cebada", advierten los expertos.

Al comienzo se observan puntos cloróticos en lugar de la picadura. Posteriormente la clorosis se extiende a toda la hoja y puede llegar a producir la muerte de la planta. Las infestaciones se presentan en manchones que se van extendiendo y llegan a cubrir todo el cultivo.

Entre las alternativas posibles para un buen manejo de estas plagas debe mencionarse el efecto de numerosos enemigos naturales predatores y parásitos que se alimentan de pulgones, cuyos adultos y larvas se alimentan de las ninfas de los áfidos.

En lo que respecta a control químico de esta plaga, en el informe se presentan los productos registrados para su control.

Clorpirifos (principio activo) al 48% (concentración): 0,35-0,4 (dosis: lt/ha). El momento de aplicación es en cuanto de noten los primeros focos.

Para el caso del Dimetoato al 37,6%: 0,85-1,07 lt/ha. Cuando se observan los primeros manchones, empleando dosis más altas cuanto mayor es la biomasa del cultivo.

También se puede usar Dimetoato al 50%: 0,64-0,8 lt/ha.

Y finalmente el Pirimicarb, al 50%: 0,15-0,2lt/ha. Aplicar con cantidad de agua suficiente para asegurar un mojado de todo el follaje.

El umbral de tratamiento es de 5 pulgones por espiga al comienzo de floración.

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