Se reunieron mujeres rurales de todo el país

El valor de la gestión comunitaria.Analizaron la situación económica y social.

Por
20deOctubrede2003a las08:08

El análisis de la crisis económica y social de las zonas productivas más aisladas en el mapa rural, y el papel de la mujer en ese contexto fue uno de los motivos por los cuales esta semana se reunieron en Buenos Aires unas 400 mujeres campesinas y aborígenes de todo el país.

Si bien las regiones de las que provienen son diferentes, las limitaciones que enfrentan estas mujeres son casi las mismas: desvalorización del trabajo, escasa o nula atención sanitaria, analfabetismo, exigencias comerciales que no se condicen con su escala productiva y falta de titularidad de las tierras, entre otras. Según Martina Abracaite y María Guadalupe Tolaba, encargadas de la promoción social en los altos desiertos jujeños, la falta de autoestima les impide a las mujeres una participación activa en la gestión y administración de proyectos de desarrollo en el marco de la Red Puna (integrada por unas treinta organizaciones rurales de la Puna y de la Quebrada de Humahuaca). "Somos muy pocas las mujeres a nivel dirigencial y de gestión", lamentan.

En esa región es común escuchar que las jefas de hogar digan: "Yo no tengo trabajo, yo ayudo a mi marido", cuando en realidad se encargan del cuidado de los hijos, de la hacienda, de la huerta (si la hay), de la venta en el mercado... "Si evaluaran en dinero todo lo que hacen se darían cuenta del ahorro que ellas generan", explica Martina.

Esta toma de conciencia de las propias posibilidades de hacer y de decidir, va paralela a la valoración de su palabra. "No hace falta saber leer para opinar", les repite María Guadalupe.

La falta de atención médica es otro problema serio de estas comunidades dispersas en el interior de Jujuy. Esta provincia registra uno de los mayores índices de muerte por cáncer de cuello uterino. Cuando tienen contacto con un médico las mujeres campesinas no se atreven a contarle "su intimidad" y guardan su dolor hasta que la enfermedad se torna irreversible. Es por eso que la Red Puna organizó una campaña de salud que acercó a un grupo de médicos y agentes sanitarios a las mujeres de los lugares más aislados.

Valores comunes

A pesar de todas las limitaciones que las mujeres rurales enfrentan, hay valores comunes entre ellas. "Estamos trabajando en la comunidad sin ser asistentes sociales. Si no te organizás de manera eficiente no lográs nada", explica Susana Gaitán, de Alvear, departamento de Diamante, Entre Ríos. Ella pertenece a un grupo de mujeres que logró capacitarse e invertir en sus pequeños predios para mejorar sus condiciones productivas. Ahora buscan que la EGB3 funcione en la escuela del pueblo para evitar el desarraigo de los chicos o la deserción.

Por su parte, en el sur de Tucumán, las mujeres rurales se proponen conseguir créditos acordes con su escala, para obtener productos de mejor calidad, mientras que en Formosa luchan para evitar que las fumigaciones con agroquímicos afecten a sus cultivos de hortalizas. En estas provincias las organizaciones de mujeres rurales se movilizan para acercar sus quejas y sus reclamos a las autoridades y a la Justicia.

Un reciente estudio financiado por el Banco Mundial en la Argentina señala, al igual que las mujeres reunidas en Buenos Aires, que el verdadero combate de la pobreza supone un proyecto de desarrollo agropecuario que incluya al pequeño productor como un actor imprescindible en el desarrollo y la integración de las regiones.

Por Analía H. Testa
De la Redacción de LA NACION

Temas en esta nota