Uso correcto del silo de bolsa plástica

Se trata de una tecnología de bajo costo, pero que requiere máximo cuidado en muchos aspectos.La capacidad de almacenamiento a granel aumentó en la última década a razón de 2 millones de toneladas por año.Resultados de experiencias del INTA.

27deOctubrede2003a las08:14

Especialistas del INTA estiman que buena parte de las pérdidas podrían evitarse, mediante una concientización de los productores sobre los beneficios de la aplicación de prácticas adecuadas en la cosecha y el almacenamiento y de un permanente control de la calidad de los granos producidos.

Observan además los técnicos que ciertas normas, que son fundamentales en el manejo de poscosecha en chacra, aún son desconocidas o no se las aplica con regularidad para una mejor conservación del grano.

Esto adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta la gran expansión que tiene el sistema de silo bolsa, una nueva tecnología sobre la cual aún se desconocen muchos aspectos de manejo.

Debido a la incorporación de tecnología que ha experimentado el productor agropecuario en los últimos 10 años, la producción de granos de cereales y oleaginosas aumentó el 60% en el país.

En la presente campaña la estimación es de 70 millones de toneladas y se estima que al finalizar esta década, la producción de granos alcanzará 90 millones de toneladas.

Cambio de hábitos

La capacidad de almacenamiento a granel aumentó en la última década a razón de 2 millones de toneladas por año, correspondiendo a los "silos chacra" una mayor evolución.

Si se comparan las cifras de comienzo de la última década, la relación de la capacidad de almacenamiento de los silos chacra respecto a la de los acopios de granos era de aproximadamente 25%, mientras que en éstos últimos años se refleja una relación en aumento con más del 50%.

En la última campaña agrícola 2001/02 un porcentaje muy importante de lo cosechado se almacenó en chacra, utilizando instalaciones tradicionales (silo de malla de alambre, silo de chapa, galpones y celdas) y silos de bolsas plásticas debido a la decisión del productor agropecuario de retener el cereal en su propio campo por diversos motivos.

Por otra parte hay que reconocer también que esta situación llevó al productor agropecuario a tener que afrontar un nuevo desafío: el de desarrollar por sí mismo una estrategia de almacenamiento y control de calidad. Esto le significó un cambio de hábito, ya que anteriormente, luego de la cosecha, entregaba su cereal y se terminaba su problema.

El INTA comenzó las primeras experiencias en silo bolsa en el año 1995/96 en la Estación Experimental Agropecuaria de Manfredi en Córdoba.

En ese entonces se realizaron ensayos con Trigo, Girasol y Maní. Posteriormente a partir del año 2000, la E.E.A. INTA de Balcarce realizó ensayos más completos con Trigo, Maíz, Soja y Girasol.

Resultados

Los resultados en general muestran la misma tendencia cuyas principales características son:

1) Con granos secos (valores de humedad de recibo) no hay ningún problema de conservación.

No hay deterioro causado por el sistema de almacenamiento.

2) No hay generación de calor propio del silo bolsa aún con granos húmedos.

3) La variación de temperatura interior del silo, acompaña la variación de la temperatura ambiente.

4) No hay modificación de la humedad inicial de los granos.

5) Hay una tendencia al deterioro de la calidad de los granos húmedos almacenados con este sistema en el tiempo. A mayor humedad del grano, los tiempos de conservación se acortan.

6) Las alteraciones de calidad se manifiestan principalmente cuando se rompen las bolsas.

7) Hay movimientos convectivos de aire en el interior de la bolsa. Esto se acentúa en aquellas áreas donde hay una mayor amplitud térmica, pudiendo provocar la condensación de humedad en la parte superior. Esto se manifiesta en mayor proporción en primavera.

Además, en los lugares donde

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