El agro, separado, logra respaldo de banca oficial

«No vamos a ser nosotros quienes ejecutemos a los productores agropecuarios», sostuvo el pasado viernes Felisa Miceli, presidente del Banco de la Nación Argentina

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27deOctubrede2003a las08:23

«No vamos a ser nosotros quienes ejecutemos a los productores agropecuarios», sostuvo el pasado viernes Felisa Miceli, presidente del Banco de la Nación Argentina, luego de reconocer que, en muchas oportunidades, existen problemas de comunicación interna que provocan que las sucursales del interior no acaten las resoluciones de la entidad central.

La mención -muy repetida por los productores agropecuarios- fue realizada durante la asamblea de una de las entidades asociadas a la cooperativista Coninagro.

Un día antes, Miceli había recibido al presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Benito Legerén, con quien acordó un cronograma de trabajo conjunto.

Durante ambos encuentros con el sector agropecuario, se planteó un abanico de posibilidades que permiten prever un saneamiento de la situación financiera del campo:

• «Una sucesión de gestiones ha tratado de arreglar la situación del productor, pero llegamos al banco con 17.000 productores endeudados en una situación crítica. El arrastre de diferentes políticas generó preocupación y comenzamos a analizar caso por caso, atendiendo los problemas de cada productor. Saneamos la situación de 7.000 productores», indicó la funcionaria.

• Miceli recordó que desde setiembre los gerentes de sucursales del BNA «poseen instrucciones que habilitan soluciones al endeudamiento de los productores».

• Un funcionario del banco trabajará junto a los economistas de CRA en el diseño de «una nueva reingeniería financiera» para afrontar el pago de la deuda.

• Además, otro funcionario del BNA trabajará con los asesores de CRA en la posibilidad de crear nuevas líneas de crédito para las producciones futuras.

• Entre las alternativas para saldar el endeudamiento se barajó la posibilidad de presentar un nuevo bono, como el propuesto hace unos años y que fue derrumbado por la cesación de pagos.

De todos modos, el nuevo papel de deuda no tendría las mismas características de aquél, que imponía un plazo de pago de 8 años con 17 por ciento de interés anual y que fue resistido por los productores.

«Escuchamos con interés el compromiso, que ningún productor agropecuario será ejecutado y que el Banco de la Nación buscará alternativas para que se puedan pagar las deudas contraídas con la banca oficial», sostuvo el titular de Coninagro, Mario Raiteri, quien en su discurso en la asamblea de la ACA manifestó su «preocupación por la definición de un tipo de cambio que haga competitiva la actividad del campo».

Por su parte, Legerén sostuvo que «si el campo está ayudando tanto al país es justo que se le brinden alternativas al productor para que pueda volver a invertir y trabajar». Además, Legerén expresó que «dentro del paquete de mora que tiene el Nación, la carga del rojo del campo no es tan significativa», y agregó que «hay muchas empresas tienen mucho más pasivo que los productores». En este sentido dijo que hablaron con Miceli de una deuda global del sector de alrededor de $ 1.000 millones.

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