Por la sequía se perdieron en Mendoza más de 35 mil animales

La falta de agua trae aparejado, además, una serie de problemas sociales y económicos que podrían agravarse al no haber perspectivas de lluvias significativas que equilibren este desastre natural

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04deNoviembrede2003a las08:27

La prolongada sequía que padece Mendoza desde abril de este año tiene alarmada a la mayoría de la población, ya que trae aparejada una serie de problemas sociales y económicos que podrían agravarse al no haber perspectivas de lluvias significativas que equilibren este desastre natural.
Muchos mendocinos comparan este fenómeno climático con el producido en 1971 (97,8 mm de lluvia en todo el año), aunque este parece ser aún más grave, ya que en lo que va del año sólo llovió 75 milímetros contra 300 (mm), que es el promedio anual.
En el sector agropecuario, en tanto, hasta el momento son más de 35 mil los animales muertos entre ganado bovino, caprino y ovino en lo que va del año, además de los graves abortos que se han producido de manera natural por falta de pasturas, explicó Carlos Iriarte, director de Ganadería de la provincia.
Esa situación comprometerá severamente la producción futura, ya que un rodeo mal alimentado producirá terneros de menor desarrollo y, en consecuencia, de menor valor, con problemas en la economía provincial y la posterior baja de atracción de inversiones, amplió el funcionario.
Por estos motivos, muchos ganaderos se han visto obligados a trasladar sus rodeos a la provincia de San Luis para engordarlos y poder luego enviarlos a faena.
Ante la grave situación del sector ganadero, el gobierno provincial, a través del decreto 1.568, declaró la Emergencia Agropecuaria y solicitó la Emergencia Nacional para el sector ganadero y agropecuario de Mendoza.
Por su parte, el subsecretario de Agricultura local, Luis Steindl, viajará mañana a Buenos Aires con el fin de solicitar $2 M para la provincia, un monto que alcanzará para distribuir entre $1.500 y $2.000 a los productores afectados.
Este desastre natural ha ocasionado una gran pérdida, y tiene un costo estimativo, en lo que va del año, de $37 M, dijo Iriarte.
Además, las pérdidas pueden ser aún mayores, debido a las altas temperaturas que se prevén para este verano.
La falta de agua no sólo provocará pérdidas este año, porque se prevé también una importante disminución de preñez y pariciones, ya que los terneros no tendrán el peso deseado debido a la mala nutrición de las vacas.
Lo mismo ocurre con los crianceros o puesteros, con alta mortandad de chivos y cabras, de acuerdo a registros oficiales.

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