Sequía en la Pampa Húmeda

Un relevamiento de los corresponsales de Clarín en cinco provincias permite conocer en detalle las pérdidas que sufrirá el campo, tanto en la agricultura como en materia ganadera.

08deNoviembrede2003a las09:02

La prolongada falta de lluvias que sufre buena parte del país ya dejó su huella en la producción agrícola y ganadera. En muchos casos, los daños son ya irreparables. En otros, una lluvia salvadora puede ayudar a aliviar la situación. Y, en algunos más, las consecuencias se verán a mediano y largo plazo.

El relevamiento efectuado por los corresponsales de Clarín en las cinco provincias más importantes de la Pampa Húmeda permite conocer en detalle cuál es el panorama.

BUENOS AIRES

Más de 600 millones de pesos fue la pérdida que dejó la sequía en la actividad agropecuaria bonaerense. En noviembre de 2002 comenzaron los primeros síntomas del fenómeno climático, que afectó a siete millones de hectáreas y dejó en situación de desastre a 14 distritos del sudoeste de la provincia.

Según datos oficiales, en 8.600 establecimientos rurales los chacareros perdieron más del seis por ciento de la producción ganadera, por la muerte masiva de animales. O sea, que la sequía se llevó —en esa actividad— unos 222 millones de pesos.

Los distritos que fueron declarados en emergencia y/o desastre por sequía son los siguientes: Patagones, Villarino, Bahía Blanca, Coronel Rosales, Coronel Dorrego, Coronel Pringles, Laprida, General Lamadrid, Coronel Suárez, Saavedra, Puán, Tornquist, Adolfo Alsina y Guamini, en los cuarteles VI y VII.

Las lluvias que cayeron en setiembre no alcanzaron a superar el 50 por ciento de la media histórica para ésta época del año. Por eso, se estima que la pérdida por la cosecha de trigo superará las 850.000 toneladas. Esto significa 307 millones de pesos.

El gobierno de la provincia de Buenos Aires dispuso suspender el pago de los impuestos provinciales (Inmobiliario, Ingresos Brutos y la Tasa municipal a la Hectárea), en las zonas afectadas, mientras dure la emergencia. También realizó gestiones para que el Estado nacional elimine el pago de Ganancias y el gravámen a la Renta Mínima Presunta.

Además, pidió el desembolso de 50 millones de pesos del presupuesto nacional, para destinarlos a ayudar con subsidios a los productores más afectados, explicó a Clarín Rafael Magnanini, ministro de la Producción del gobierno de Felipe Solá.

Por pérdidas de pasturas y sobreprecios en el transporte de forrajes para el alimento de animales, los productores perdieron 71 millones de pesos. En la estimación de las pérdidas provocadas por la sequía también se contabilizó la disminución en la producción de terneros.

SANTA FE

Los daños de la sequía actual en el sector agropecuario rondarían los 1700 millones de pesos. Diez de los l9 Departamentos del territorio provincial fueron declarados en emergencia y desastre agropecuario.

Consultado por Clarín, el sub secretario de Agricultura, Oscar Alloatti, dijo que "el gobierno santafesino formó un banco de información sobre campos y forrajes ofrecidos y demandados, que funcionó muy bien".

También se implementaron dos líneas de crédito para el sector pecuario, una de 15 millones de pesos para la lechería y otra de 20 millones para los establecimientos productores de carne.

Si la sequía se prolonga, parte de la siembra de maíz pasará a soja (unas 100 mil hectáreas). El resto ya está implantado. Las 2,7 millones de hectáreas de soja de primera pueden demorar su siembra y, si se va más allá de los primeros días de diciembre, el rinde caerá en forma marcada.

Los trigos que podían rendir más de 30 quintales están formando menos granos por espiga y los que se obtengan van a ser más livianos, con lo que la merma sería de 10 o más quintales.

La soja de segunda encontrará el suelo seco en su perfil y

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