Malo: insisten en subir retenciones

Con efecto dominó, productores agrícolas, operadores y exportadores comenzaron a preocuparse un poco más durante los últimos días: además de la idea de Economía, existe un proyecto en el Congreso para aumentar las retenciones sobre la soja.

Por
10deNoviembrede2003a las08:26

El boom de la oleaginosa con alzas de casi 50% en un mes en Estados Unidos y una tendencia alcista -aunque con menor porcentaje en el país- aumenta la voracidad, no sólo fiscal, sino de dirigentes políticos.

El mercado de granos se sacudió entre jueves y viernes ante la confirmación de que ya cuenta con estado parlamentario -sería analizado en la Comisión de Agricultura- un proyecto de ley elaborado por Mario Cafiero (ex PJ, ex ARI...) en el que propone una alícuota de 35% en los derechos de exportación aplicados a soja y de 30% en los de pellets y otros subproductos. «Autorízase al Poder Ejecutivo a disminuir progresivamente este gravamen cuando el precio sea inferior a u$s 140 por tonelada», dice el proyecto.

La ira del campo, con razón, ya comenzó a escucharse: desde el mismo Congreso de la Nación, Guillermo Alchouron -ex presidente de la Rural- clamaba que «adoptar medidas arbitrarias y discrecionales, como sería el incremento en las retenciones, distorsionará la actual situación por la que atraviesan los productores» y presentó un proyecto de declaración a través del cual recomienda al Poder Ejecutivo que se abstenga de aumentar los gravámenes a las exportaciones de soja y sus derivados, y exige «que con debida anticipación, exprese los términos y condiciones del cronograma de eliminación de dicho impuesto distorsivo, de acuerdo con los compromisos internacionales asumidos». Con el mismo pensamiento, Benito Legerén, desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), decía que «el campo les va a poner nombre y apellido a quienes voten este proyecto». Muy enojado, el ruralista indicaba que «lo razonable es que las retenciones disminuyan paulatinamente a medida que se aumente la recaudación de otros sectores... Y pensar que el sector agropecuario estaba contento de colaborar para sacar al país del pantanal». Por su parte, Mario Raiteri, de Coninagro, también rechazó el aumento de las retenciones y sostuvo que «el campo exige una reforma tributaria global, que elimine el impuesto y no distorsione la actividad de miles de familias».

Fondos

La idea de Cafiero es formar, gracias a la soja, un fondo fiduciario para el fomento agrario manejado por la Secretaría de Agricultura y destinado a productores de menos de 300 hectáreas, los que serían entonces «subsidiados» o «financiados» supuestamente por los medianos y grandes productores. Un fondo que, tras el aumento de la alícuota de las retenciones, llegaría a u$s 3.600 millones sólo por el complejo oleaginoso y que buscaría «compensar» a quienes quedaron «marginados» por la soja, como si la elección de producir determinado cultivo no estuviera relacionada con una pura ecuación económica que es aprovechada por quien puede hacerlo.

El proyecto no contempla que un productor de 300 hectáreas puede ser un chacrero que no necesariamente es pobre y necesita ser subsidiado (y que en algunas producciones intensivas puede incluso tener un negocio muy próspero) o bien un tenedor de tierras que en algunas zonas pampeanas podrían equivaler a 1 millón de dólares.

Temas en esta nota