El agro ha sido víctima del desprecio

Entrevista: Norberto Ras, presidente honorario de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria. El académico considera que el campo es el único sector dinamizador de la producción nacional; opina que se debe trabajar para recuperar el modelo exportador.

22deNoviembrede2003a las08:56

El sector agropecuario argentino es el más dinamizador de la producción nacional y, paradójicamente, ha sido víctima del desprecio durante gran parte de su historia, definió Norberto Ras que, a los 77 años, es presidente honorario de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria.

Incansable lector, científico, escritor, miembro de otras cuatro academias y ganadero bonaerense, este hombre de voz serena pero firme siempre apela a la reflexión para encontrar una frase precisa para definir cada uno de los aspectos relacionados con el agro.

Educación, información, justicia, decencia, son, entre otras, las condiciones que deben marcar a fuego al sector agropecuario argentino del siglo XXI, dijo Ras en una entrevista con LA NACION.

Tras reseñar la Argentina agropecuaria, "con sus comienzos casi miserables en la época de la colonia" llegando a ser uno de los países más ricos del mundo hacia el Centenario, Ras lamentó el protagonismo agroexportador perdido y el desprecio que sufrió el sector durante gran parte de ese período.

La producción

"En la Argentina -dijo el académico- los gobiernos nunca aceptaron que se podía aumentar la producción como comenzó a hacerse hace 20 años, pasando de 30 millones de toneladas de granos a las casi 70 millones . Y vamos a seguir aumentando porque la agricultura argentina es el único sector dinámico de la producción nacional."

-¿Cómo se hace para que el país llegue a reconocer al sector agropecuario?

-Creo que en la Argentina falta, en general, lo que defino como tecnotropismo. Es decir, la capacidad de elaborar y aplicar la ciencia y la tecnología a la producción y a la vida.

Son pocos los argentinos capaces de manejar y hacer progresar actividades productivas y científicas. Los agricultores y ganaderos sabemos cómo hacerlo, pero nos nos dan la posibilidad práctica de lograrlo.

Prueba de ello son las retenciones, que son fatales. El país entero vive de ese 20% que se le sustrae a las exportaciones agropecuarias. Los gobiernos prefieren seguir echando mano a ese recurso, en lugar de permitir que ganen plata los productores para que lleguen a las 100 millones de toneladas, para las que harán falta presupuesto, inversión, usar más fertilizantes, más insumos y mejores maquinarias.

Tenemos que avanzar dentro de lo que se puede y los productores agropecuarios lo están haciendo con una enorme capacidad y están aumentando la producción visiblemente, no sólo corriendo el mapa de la soja, sino obteniendo los rendimientos más elevados del mundo.

-¿Cómo debe ser el perfil del productor agropecuario argentino de este siglo?

-Por de pronto, tiene que ser técnico, con una formación universitaria, manteniendo un aprendizaje continuo, mediante la lectura y el estudio; siempre dede estar al tanto de la realidad. La educación y la justicia son las únicas dos disciplinas que a largo plazo nos pueden resolver el problema. Debemos tener argentinos mejores y decentes en su conjunto.

En estos momentos me parece interesantísimo el proceso que está desarrollando la industria de la maquinaria agrícola: se ha convertido en una fuente de negocios a nivel internacional. Están exportando. Hay que felicitarlos. Ojalá ganen plata para ellos y divisas para el país.

Además, el sector agrícola y sus derivados se caracteriza porque reinvierte en el país lo que gana.

-¿Estamos lejos de recuperar el modelo agroexportador?

-En el país hay pocas empresas exportadoras. Todavía nos dedicamos, lamentablemente, a la sustitución de importaciones. Eso es una industria a medias. La verdadera es la que llega al mundo, q

Temas en esta nota