Se agravan los reclamos piqueteros y gremiales

La escalada piquetera obtuvo ayer otro logro al dividir a las fuerzas del Estado, que debe controlar los derechos de todos.

27deNoviembrede2003a las08:19

Luego de la violenta protesta del martes en Neuquén, donde hubo saqueos, heridos y detenidos, el gobierno nacional admitió que hay una orden a la Policía Federal de no reprimir a los piqueteros. Grave que se dicte esa virtual autorización para delinquir que, además, recae en un gobierno provincial que quiere controlar con tarjeta magnética los planes de ayuda para sacarlos de ese oprobio que es el clientelismo. Más cuando ayer un ministro de Jorge Sobisch dijo expresamente que quieren evitar en Neuquén la política que se sigue en Capital y el conurbano, que es tolerar la agresión para terminar cediendo cada día más, con lo cual ganan los violentos. En la Capital ayer hubo una protesta de bancarios, un gremio pacífico, de saco y corbata, pero que llevados por la violencia piquetera quemaron cubiertas en el microcentro y cortaron calles (foto). Emularon el nivel de agresión de los piqueteros para no ser menos que éstos en productividad de la reivindicación. Desconcierta, además, que el gobierno sea un día blando y otro día duro con los piqueteros; prueba así o que no entiende el problema o que está equivocado. Ayer, un piquetero entusiasmado amenazó en Buenos Aires: «Hacemos esto para mantenernos en forma para el 20 de diciembre». La protesta no escapa a la clase media, que anoche ensayaba un fuerte cacerolazo en el barrio de Belgrano por un corte de luz.

El gobierno afirmó ayer que sólo intervino en el desborde piquetero en Neuquén para que la Policía terminara de reprimir, pese a que hubo violentos episodios grabados por la televisión en los que se vio a un piquetero enmascarado robarle un fusil FAL a un policía uniformado, lo cual, a partir de ahora, parecería quedar autorizado. Y que ésta fue una decisión política del propio presidente Néstor Kirchner.

Gustavo Béliz afirmó que «la violencia no es el camino, nunca», al referirse a esos graves incidentes ocurridos en Neuquén entre desocupados y la Policía provincial. «Naturalmente, la violencia no es el camino, nunca, y la manera de trabajar en este caso está claramente determinada por el presidente Néstor Kirchner con las fuerzas de seguridad, que deben inscribirse dentro de las garantías constitucionales y con instancias provinciales», sostuvo Béliz ayer ante la prensa.

Pedido

Por su parte, el jefe de la cartera del Interior, Aníbal Fernández, señaló que el gobierno nacional sólo intervino por los incidentes que se produjeron en la capital neuquina entre la Policía provincial y los piqueteros para pedir que «terminaran con el tema de la represión». El titular de la cartera política consignó que, a última hora de anteayer, había hablado con el vicegobernador neuquino Jorge Sapag (el gobernador Jorge Sobisch está en el exterior), quien le dijo que «las cosas estaban calmas y que había cinco heridos de bala, tres en el tórax con armas calibre 22» -un calibre que no usa la Policía-, aunque todos ellos «estaban fuera de peligro». Además, admitió que la situación en Neuquén, generada a partir de una protesta de piqueteros en rechazo al pago de los planes de asistencia social mediante una tarjeta de crédito, es «preocupante». Ayer se anunció en Neuquén la cancelación del reempadronamiento que se había iniciado para otorgar las tarjetas magnéticas.

«Nosotros pedimos que terminaran con el tema de la represión puntualmente y que pudiéramos encauzar esto por una vía de discusión más criteriosa; no hemos intervenido de otra manera», precisó el ministro Fernández en declaraciones realizadas a la prensa. Con respecto a la protesta social en términos generales, insistió y dijo que el gobierno no reprimirá porque esto «lo único que hace es provocar mucho más conflicto que morigerarlo».

Vocación

«Nunca se

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