Los bancos internacionales son optimistas sobre Argentina 2004

Casi una veintena de casas de inversión y consultoras compulsadas por Consensus Forecast coinciden en que la recuperación continuará y estará por encima de las pautas oficiales. Las dudas son la reestructuración de la deuda y la falta de crédito y seguridad jurídica.

27deNoviembrede2003a las08:47

Los bancos de inversión y consultoras internacionales creen que la Argentina seguirá creciendo a buen ritmo en 2004, superando la previsión oficial de 4% contenida en el presupuesto y en el acuerdo con el Fondo Monetario.

Morgan Stanley, uno de los bancos todavía en carrera para participar como organizador de la reestructuración de la deuda en default, es uno de los más optimistas. Dos de sus analistas, Gray Newman y Luis Arcentales, coinciden con el ministro Roberto Lavagna en que Wall Street estuvo equivocada sobre la economía argentina, cuyo ritmo supera hoy todos los pronósticos. Pero no está solo.

Walter Molano, de BCP Securities, la economía local crecerá entre 5 y 6% en 2004, dinamizada por el consumo interno y las exportaciones. Eso sí, advierte el analista, “habrá poca inversión”, lo que pondría en cuestión la sostenibilidad del crecimiento.

Algo más moderadas, las predicciones de quince consultoras, bancos y centros de análisis compulsados por Consensus Forecast, una organización con sede en Londres, promedian un 4,6% de crecimiento para 2004. Dos consultoras argentinos ocupan los extremos del abanico de pronósticos. La consultora Alpha (donde estuvo el actual vicepresidente del Banco Central, Pedro Lacoste), apunta a 5,5%, y Exante, de Aldo Abram, a 3,7%. El informe incluye pronósticos del banco Santander, C.S.First Boston, Dresdner Kleinwort (otro candidato a participar en la reestructuración), Deutsche Bank (uno de los grandes ausentes de la operación) y el departamento económico de General Motors (ver infografía).

Por fuera del Consensus, Merrill Lynch, The Economist Intelligent Unit, Caja Madrid y American Consulting se mantienen a tiro de la proyección oficial, en un rango de 4 a 4,2%.

Los cálculos no asumen la reestructuracion de la deuda, sobre cuya concreción hay un general pesimismo. De concretarse, acotan, habría una recuperación más rápida del crédito, que no llegaría a impactar el crecimiento en 2004.

Es que la suba del año próximo, dice el informe, será la continuación del efecto rebote que comenzó este año y tiene aun espacio por recorrer. Desde el segundo trimestre de 1998 hasta el primero de 2003, el PIB (a pesos constantes de 1993) acumuló una caída de 24% y, según el INDEC, el nivel de actividad fabril es apenas de 74% de la capacidad instalada.

El contexto internacional, en tanto, seguirá jugando a favor: el precio de los commodities seguirá alto, habrá recuperación en Brasil (principal destino de las ventas argentinas) y el dólar se estabilizaría.

La inversión, que tuvo un importante repunte en sectores no tradicionales, como las Pyme exportadoras, debería acelerar. Sin embargo, “en realidad, crecería poco, fundamentalmente en la reconstitución de activo fijo”, dice Alberto Bernal, de IdeaGlobal, una consultora de Nueva York incluída en el Consensus, debido a las limitaciones crediticias.

Además, los juicios y las acciones de los acreedores podrían boicotear la reestructuración de deuda, plantea Economist Intelligent Unit.

Incluso Newman y Arcentales, los optimistas de Morgan Stanley, advierten el riesgo de que el fuerte alza del PIB tiente al gobierno a desertar de las reformas estrucuturales. A su vez, la propia recuperación alentará a los acreedores a pedir mayor valor por la deuda defaulteada. “Cuanto más fuerte y largo sea el crecimiento de la Argentina, mayores serán las demandas de los bonistas”, afirman.

Otro punto que resaltan es el aumento postergado de las tarifas. La Argentina cumplira ya dos anos, casi sin modificar los precios de los servi

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