Agricultura: polémica por las regalías a semilleros

Las compañías de insumos buscan una legislación que les permita combatir el comercio ilegal de semillas.

01deDiciembrede2003a las08:31

El pago de regalías extendidas, a más de una cosecha, reclamado por los proveedores de semillas para recuperar sus inversiones y evitar ventas ilegales lesiona el derecho consuetudinario de los agricultores a resembrar sus propios granos en nuevos cultivos, aseguraron representantes de la producción.

"La ley de semillas 20.247 es lo suficientemente clara en la determinación de los derechos que le asisten a los productores y los llamados sistemas de regalías extendidas merecen nuestro rechazo por ser ilegales", manifestaron las cuatro entidades nacionales del agro en una reciente declaración conjunta emitida contra la aplicación del sistema por parte de los proveedores.

Los productores "se oponen a los controles a los agricultores por parte de los criaderos que utilizan este régimen, realizados con actitudes intimidatorias, equivocando el blanco de los verdaderos infractores de la ley que es el comercio marginal", agrega la nota firmada por la Sociedad Rural Argentina, (SRA), Federación Agraria Argentina (FAA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro).

La ley consagra "el derecho del agricultor al uso propio de semillas" que le permite volver a sembrar con los granos obtenidos de su cosecha anterior, afirmaron los representantes del campo.

Por su parte, la Asociación de Reproductores y Productores Obtentores de Variedades (Arpov), que nuclea a los criadores de semillas, replicó que el "sistema de regalías extendidas" cuestionado por los productores "se aplica desde 1999 como contraprestación por valor tecnológico".

El mecanismo se manifiesta como una "tendencia mundial común a los países con fuertes inversiones en investigación y desarrollo de nuevos productos y tecnologías a fin de capturar el valor de sus productos en las semillas que el agricultor guarda para la resiembra", agregó la entidad.

Los obtentores destacaron, además, que con este sistema se procura evitar "la venta ilegal de semillas" a través de las denominadas "bolsas blancas" que se realiza en un circuito marginal, por montos millonarios, eludiendo el pago de impuestos y regalías.

A pesar de la polémica, agricultores y proveedores coinciden en señalar que el comercio ilegal se ve "favorecido por la falta de controles estatales eficientes" y por la diferencia de precios entre las semillas "certificadas" y las reproducidas clandestinamente.

A modo de ejemplo, mencionan el caso de la semilla de soja transgénica, una de las más demandadas por los agricultores argentinos que proyectan sembrar casi 14 millones de hectáreas en la presente temporada, y que en noviembre cotizó a 41 centavos de dólar el kilogramo de la "certificada" contra 29 centavos de la misma moneda por kilogramo de la "blanca".

La soja Maradona

Los criadores afirman que "el descontrol de la reproducción de semillas de soja transgénica en Argentina se extendió a Brasil donde ingresó de contrabando y antes de ser aprobado su cultivo ya ocupaba más de 4 millones de hectáreas sembradas"

Al respecto, destacaron que "como expresión de humor brasileño", los agricultores del vecino país llaman a la transgénica "soja Maradona" porque "vino de Argentina introducida por la mano de Dios".

"Compartimos la inquietud por combatir la ilegalidad pero rechazamos los procedimientos instrumentados por Arpov que contrató a una fiscalizadora privada para invadir los campos en busca de supuestos ilícitos", afirmó Jorge Solmi, de FAA.

El dirigente aseguró que "la réplica de semillas para la venta exige una estructura de producción y comercialización que no está al alcance de los agricultores comunes" por lo que "el negocio ilegal hay que buscarlo en otros sectores".

Mientras tanto, la Secretaría de Agricul

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