Fondo quiere una propuesta firme para acreedores entre 45 y 60 días

El FMI exigió ayer que no haya postergaciones adicionales a la propuesta argentina para renegociar la deuda en default. Una reunión que el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, iba a postergar con acreedores (por pedido expreso de los propios tenedores de bonos que no contaban aún con una contrapropuesta) finalmente se concretará. Será mañana en Nueva York.

02deDiciembrede2003a las08:08

El propio Anoop Singh, del Fondo Monetario, se comunicó con los funcionarios argentinos para evitar nuevas dilaciones. El 15 de enero la Argentina deberá estar lanzando la propuesta definitiva para salir del default. Podría postergarse para principios de febrero a lo sumo.

El Fondo Monetario se metió en el medio de las negociaciones entre los acreedores extranjeros y el gobierno argentino. Le sugirió ayer al equipo económico que no existan postergaciones en las reuniones previstas para negociar la salida del default, por lo cual hubo una marcha atrás respecto de lo que habían resuelto las partes: finalmente, el encuentro en Wall Street será mañana (de acuerdo con lo establecido inicialmente) y no el 10 de diciembre, como se había pautado con posterioridad.

El director del departamento occidental del organismo, Anoop Singh, dejó en claro que «es clave» respetar la fecha propuesta por el gobierno argentino para dar a conocer la propuesta formal a los acreddores entre el 15 de enero y fines de ese mes, es decir en no más de 60 días.

La información que publicó ayer Ambito Financiero respecto a una postergación de la reunión prevista para mañana provocó un verdadero vendaval de acusaciones cruzadas entre las distintas asociaciones de bonistas del exterior, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, y la línea del FMI que sigue de cerca la negociación.

Los propios fondos de inversión de los Estados Unidos habían solicitado -a través de una carta dirigida a Nielsen- la postergación por una semana del encuentro.

Sin embargo, no todos estuvieron de acuerdo con esta posibilidad y se produjeron varios contactos con el Fondo por esta situación, encabezados por Aby McKena, representante del Morgan Stanley. «Antes de que nos acusen de querer estirar los tiempos sin motivo, preferimos reunirnos como estaba pautado y listo», fue la respuesta telefónica que les dio Nielsen a los integrantes del grupo ABC (Argentine Bondholders Comitee) después del mediodía.

Existe una fuerte división entre los acreedores por la propuesta de reestructuración que se presentará mañana. Básicamente, ésta incluye una quita de capital de 35% en el valor nominal de la deuda que implica una reducción de 60% del valor presente, contra 92% de quita que propuso el gobierno argentino.

Pero esta iniciativa del grupo ABC es resistida por los representantes de los acreedores italianos y alemanes, que pidieron más tiempo para presentar el plan. El argumento de ellos es que los pequeños ahorristas no aceptan una quita de capital y quieren cobrar un bono a la par, con alargamiento de plazos y baja de tasas. Sin embargo, esta alternativa prácticamente no está contemplada en la propuesta de los grandes inversores. Debido al nuevo adelantamiento de la reunión, es probable que Nicola Stock, representante de italianos; y Joseph Ackerman, del Deutsche Bank, no estén presentes en el encuentro previsto para mañana a las 3 de la tarde (las 17 en la Argentina). Podrían participar, eso sí, a través de un esquema de videoconferencia. No está claro si avalarán la contrapropuesta que diseñaron el ABC junto a bancos japoneses o si presentarán sus propias posiciones.

Antes de viajar, Nielsen se reunirá hoy a las 16.30 con la Asociación de Ahorristas Damnificados por la Pesificación y el Default (ADAPD), en el segundo encuentro con representantes de bonistas argentinos luego de una caliente reunión con otro grupo de acreedores locales.

Según el cronograma del Palacio de H

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