El Gobierno está dispuesto a discutir una nueva flexibilización laboral

Los empresarios se entusiasmaron con la idea lanzada por el ministro Lavagna y señalan que, en poco tiempo, se puede bajar a un dígito la desocupación.

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04deDiciembrede2003a las08:14

El Gobierno está dispuesto a discutir sobre flexibilidad laboral siempre y cuando el diálogo se realice con sentido social, aseguró el ministro de Economía, Roberto Lavagna. “No tengo propuestas específicas pero hay que pensar el tema, hacer que las normas legales se correspondan con la realidad, por lo menos con el criterio de diferenciar regímenes permanentes de los que existen cuando se registra alto desempleo”, afirmó al señalar como ejemplo que existe “una gran tarea por hacer en materia de empleo en negro”.

Lavagna, lejos de rechazar la idea de poner sobre la mesa de discusión la impopular medida de flexibilización laboral, sostuvo que “lo que se pueda discutir, se realice con sentido social”, por lo que invitó al medio millar de empresarios que lo escuchó ayer en la 9a Conferencia convocada por la Unión Industrial a trabajar desde principios del año que viene en ver cómo se puede enfrentar el problema del empleo irregular.

Pero el momento de mayor comunión de Lavagna con los empresarios fue cuando el ministro sostuvo que “no hay que agregar rigidez al sistema”, palabras que unánimemente fueron interpretadas por los industriales como una señal en miras a la eliminación de la doble indemnización.

“Discutir una flexibilización laboral es una propuesta extraordinaria, sobre todo porque los empresarios que hoy podrían tomar personal temporario no pueden hacerlo por los costos y diversas trabas laborales”, dijo Jorge Soravilla, directivo de la textil TN Platex.

“Hay sectores de la producción que trabajan en base a ciclos temporales, como la construcción, que se beneficiarían claramente si se pone en marcha una reforma laboral”, explicó.

Para Daniel Funes de Rioja, miembro del Comité Ejecutivo de la UIA, la propuesta de poder hablar de flexibilización laboral es de hecho muy buena. “El mayor problema hoy lo tienen las Pymes. Desde la UIA queremos que el Gobierno, como primera medida, coloque un marco para establecer los alcances del plan de emergencia (doble indemnización)”, dijo. “Elasticidad más empleo productivo con una tasa de crecimiento de 5% promedio anual es un cóctel que puede bajar el desempleo a un dígito en el mediano plazo”, estimó Funes de Rioja.

“Tengo la esperanza de que si Lavagna realiza una flexibilización laboral, la hará alentando el empleo y no para eliminar puestos de trabajo“, afirmó, en tanto, un alto directivo de la UIA.

Para este empresario, Lavagna tiene en mente una reforma que consta de un seguro de desempleo privado de contratos temporales acotados.

La última flexibilización laboral que puso en marcha la Argentina, durante el gobierno de Fernando de la Rúa, no produjo, tal como había sido anunciada, una mayor recuperación del empleo. Un solo ejemplo basta: con esa reforma vigente, la Argentina obtuvo el mayor nivel de desocupación: 21,5% en 2002.

Boca cerrada

Lavagna advirtió a los empresarios industriales que la renegociación de la deuda externa no debe paralizar la expansión económica y los llamó a ocupar el rol de garantes de la inversión. “No vamos a tener a la política económica a la cola de la deuda, no creemos que sea la razón para paralizar un proceso que viene en plena expansión”

El Gobierno está “ocupando y preocupando” por la reestructuración de la deuda y seguirá “el camino de una negociación responsable, sustentable y cumplible”, dijo Lavagna, y reclamó a los industriales que no paralicen las decisiones de inversión.

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