Empezamos a construir una relación duradera con China”

De esta manera definió la misión mixta los avances logrados en el mercado asiático. La Argentina busca ganar terreno en la solución alimentaria de este país asiático, que concentra el 27 por ciento de la población mundial.

09deDiciembrede2003a las08:39

La apertura gradual, las reformas económicas y el crecimiento sostenido de los últimos veinte años de China son sólo un prólogo de lo que el planeta comenzará a apreciar ahora que se convirtió en miembro titular de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

China es en la actualidad una de las principales potencias económicas mundiales debido al enorme aumento de su consumo interno, su capacidad para atraer inversiones externas y el aumento de la competitividad de su producción en el plano del comercio internacional. Lo reducido de sus costos laborales le ha permitido a China un crecimiento sostenido a una tasa promedio de 9,2 por ciento.

El problema alimentario

Pese a ese crecimiento sostenido, China enfrenta un problema central, alimentar a 23% de la población mundial con sólo 7% de las tierras agrícolas del planeta. La necesidad de una mayor cantidad de alimentos forzará a China a cubrir parte de ellos con una mayor importación, constituyendo un enorme potencial para la producción exportable argentina.

Según datos de la Dirección Nacional de Política Comercial Externa del Ministerio de Economía, la República Popular China es adquirente de productos de otros orígenes que componen la oferta exportable argentina, tales como petróleo, mineral de cobre, algodón crudo, aluminio, carnes, cereales y harina, vinos, frutas frescas y jugos naturales envasados, entre otros.

Actualmente, 60% de las ventas argentinas a este país lo concentran los productos del complejo de la soja: aceite, porotos y harinas proteicas, si bien a partir de 1999 se produce una fuerte sustitución en desmedro de los aceites hacia la importación de granos.

Las estimaciones sobre el crecimiento de la demanda interna de cereales y granos oleaginosos por parte de China son 450 millones de toneladas en los primeros años de esta década y de 513 millones aproximadamente para el 2010. Las previsiones de importación desde nuestro país se encuentran entre los 24 y 27 millones en este período. Con respecto a las posibles exportaciones de carne vacuna la estimación es de 800.000 toneladas entre el 2003 y el 2005, suponiendo superado el problema de la aftosa, según el Ministerio de Economía de la Argentina.

En marzo del 2002 se anunció la reducción de los aranceles de importación en un promedio del 15,3% al 12% para más de 5.000 productos importados. Para los productos industriales el arancel promedio es del 11%; de los productos agrícolas (no incluye a los pescados) es de 15,8 por ciento, y para pescados es de 14,3 por ciento.

Todos estos datos fueron tenidos en cuenta por el Gobierno argentino y en estos momentos se encuentra en ese país una misión mixta conformada por el canciller Rafael Bielsa; el viceministro de comercio exterior, Martín Redrado; el secretario de Agricultura, Miguel Campos, y empresarios de primera línea local.

Avanzan las negociaciones

El secretario Campos ya mantuvo reuniones con el viceministro de Agricultura chino, Fan Xiaojian, y el viceministro de Sanidad, Ge Zhirong, donde ya se pudo mostrar avances en la relación, ya que se anunció la creación de la “Agregaduría Agrícola”, con el objeto de facilitar las negociaciones de acceso, la promoción de alimentos y la cooperación técnica bilateral.

Otro avance significativo para las futuras exportaciones de la Argentina a ese mercado fue la confirmación que la producción local podrá participar en las cuotas globales que se abren a partir del 1º de enero en trigo y su harina, maíz y lana sin peinar y peinadas.

“Esta es una excelente noticia, y nos abre mayores posibilidades de exportación a China. En particular de lan

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