Entra en vigencia el convenio sobre comercio de plaguicidas

Desde el 24 de febrero regirán las pautas de manejo de productos peligrosos.

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19deDiciembrede2003a las09:01

Desde el 24 de febrero regirán las pautas de manejo de productos peligrosos.

Armenia ha sido el país número 50 que ha ratificado el “Convenio de Rotterdam sobre Procedimiento de Consentimiento Fundamentado Previo (CFP)” aplicable a ciertos plaguicidas y productos químicos peligrosos objeto de comercio internacional, dando así inicio a la cuenta regresiva de 90 días para la entrada en vigor del tratado, el 24 de febrero de 2004.

“Gracias al Convenio de Rotterdam, hemos puesto en marcha un sistema eficaz para evitar muchos de los errores mortales acaecidos en las décadas pasadas, cuando las personas eran menos conscientes de los peligros de los productos químicos tóxicos”, comentó Klaus Töpfer, director ejecutivo del Programa de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

“Este nuevo régimen ofrece a todos los Gobiernos miembros, y particularmente a los países en desarrollo, las herramientas necesarias para proteger a sus ciudadanos, eliminar los depósitos de plaguicidas caducos y gestionar de forma más adecuada sus productos químicos.

Las amenazas

Los gobiernos deben hacerse miembros para cosechar estos beneficios y participar en la elaboración de las decisiones que tendrán que tomar en 2004”, explicó Töpfer.

“Los plaguicidas inadecuados y su empleo incorrecto constituyen todavía una amenaza para la salud y el medio ambiente en los países en desarrollo”, declaró Jacques Diouf, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). El funcionario reconoció que se seguirán utilizando plaguicidas para hacer frente al aumento de la demanda de la producción alimentaria.

Más seguridad

“Pero el Convenio de Rotterdam proporcionará a los países del mundo entero una herramienta de primer orden para reducir los riesgos asociados con su empleo”, agregó el especialista de la FAO.

La entrada en vigor del Convenio ayudará a las naciones interesadas a controlar la disponibilidad de los plaguicidas, cuyo peligro para la salud humana y el medio ambiente está reconocido.

Y también poder disponer adecuadamente de los plaguicidas altamente tóxicos que no pueden ser manejados con seguridad por los pequeños agricultores.

Menos hambre

El tratado internacional de Rotterdam sobre comercio de plaguicidas y productos químicos promueve la agricultura sostenible en un medio ambiente más seguro, contribuyendo de ese modo al aumento de la producción agrícola y a la lucha contra el hambre, las enfermedades y la pobreza.

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