Los cuellos de botella para producir en la Argentina

La falta de una logística adecuada hace que los productores del sudoeste bonaerense tengan esperas de cinco días para entregar las cargas.

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22deDiciembrede2003a las09:26

Diferentes organizaciones plantean que hacen falta fuertes inversiones para que la Argentina pueda soportar las proyecciones de cosecha de 100 Mt en lo que se refiere a capacidad instalada.

Pero ya existen cuellos de botella que, como consecuencia de una falta de logística adecuada, no hacen más que quitar competitividad y generar sobrecostos a la producción granaria.

El caso de la cebada

La cuenca agroeconómica de Bahía Blanca es uno de los lugares del país donde se concentra la siembra de la cebada cervecera. En estos momentos, el grano está siendo cosechado y se están presentando problemas logísticos en la maltería que hay en Bahía Blanca, en el puerto del sudoeste de la provincia de Buenos Aires.

El presidente de la Sociedad Rural de esa ciudad, Luis Eizaguirre, conversó con Infobae y aseguró que “desde hace cinco años que tenemos problemas logísticos para entregar la cebada”.

El titular de la entidad rural, afirmó que la maltería “contrató siembra por 30.000 hectáreas, y nunca realizó ninguna previsión logística para recibirla”.
Asimismo, los productores de la zona aseguran que con los adelantos tecnológicos en las cosechadoras, el grano se levanta mucho más rápido.

Según el titular de la entidad bahiense, el pasado jueves había camiones esperando desde el domingo anterior para poder descargar. Transportistas que operan en la zona aseguraron que “para poder calar, estamos alrededor de tres días, y para descargar, otros tres más”.

Los camiones que van rumbo al puerto son cargas que provienen de un radio no mayor a los 150 kilómetros, lo que significa un flete de alrededor de 900 pesos. Por ordenanza municipal, la operatoria consiste en que el transporte espera en una playa aledaña, se pesa la carga, y luego puede descargar.
La permanencia de la carga en la playa significa un costo para el transportista al no poder operar la unidad, lo que se calcula en alrededor de $200 por día como consecuencia de no poder tomar otras cargas.

Ante la consulta de quién absorbe ese costo, Eizaguirre se refirió a que es el transportista quien lo hace, pero que “en algunos casos los productores son solidariamente responsable con esa pérdida”.

Elección de cargas

Pero más allá del sobrecosto que se genera, existe un riesgo mayor para la cebada. “Desde que comenzó este inconveniente, los transportistas lentamente comenzarán a elegir la carga, y fueron abandonando la cebada y se fueron volcando hacia el trigo, lo que hace que se dificulte y se encarezca el transporte.”

Como respuesta ante este cuello de botella, la empresa de procesamiento, importación y exportación de granos propuso como solución basada en la “cuantificación” de la entrega de la carga. Sin embargo, esta medida no les parece una respuesta adecuada a los productores porque “debemos dejar la cosecha al aire libre y corremos el riesgo de que la cebada pierda calidad y la maltería no la quiera aceptar”. Asimismo, “tampoco sabemos cómo va a ser la entrega de esos cupos, cuál va a ser el criterio para otorgar los puestos para descargar”.

Por último, el presidente de la Sociedad Rural se refirió a que “generalmente ocurre que las playas para descargar es el cuello de botella; ése es un punto logístico para solucionar”.

No hay problemas

A pesar de que Eizaguirre fue terminante, fuentes de Cargill aseguraron que “no hay ningún problema con la logística para recibir la cebada en Bahía Blanca”.

Desde la compañía solamente reconocieron que el pasado miércoles “tuvimos algunos inconvenientes, pero ya están solucionados”.

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