El gusano blanco y el cultivo de trigo
Un trabajo del INTA Marcos Juárez demuestra cómo, con medidas de prevención y control biológico, los productores pueden desarrollar una buena defensa contra una de las plagas del suelo más asociadas a la siembra directa y que afecta fuertemente a la producción.
Los gusanos blancos son una de las plagas del suelo más frecuentes asociadas a la siembra directa, ya que es conocido que las prácticas con remoción de suelo no permiten su incremento al modificar su hábitat, como también por favorecer su control biológico por aves y otros animales comunes en la región pampeana.
Severos daños ocurridos en las últimas campañas indican un aumento sustancial de sus poblaciones en numerosas localidades de la región pampeana central. Dentro de las alternativas de manejo de estos insectos es fundamental el monitoreo de los lotes y la evaluación de la plaga antes de la siembra para determinar los lotes con infestación significativa.
Por otra parte, varios investigadores establecieron que bajas poblaciones de gusanos son de utilidad en siembra directa, ya que las galerías que producen facilitan la aireación del suelo, infiltración de agua y reciclaje de nutrientes. La que provoca mayor daño al trigo es la Diloboderus abderus, o “bicho candado”.
