Llegarían a 100.000 los muertos

La cifra confirmada de víctimas superaba ayer las 60.000 y hay casi 40.000 desaparecidos...

29deDiciembrede2004a las09:33

La cifra confirmada de víctimas superaba ayer las 60.000 y hay casi 40.000 desaparecidos; crece el riesgo de epidemias por la cantidad de cadáveres en descomposición que inundan las playas; dan por muertos a miles de viajeros europeos

Galle, Sri Lanka (Reuters).– Devueltos por el mar o hallados entre escombros de poblados arrasados, la aparición de decenas de miles de cadáveres elevó ayer a unos 60.000 el número de muertos por el maremoto en el sudeste de Asia, mientras que se teme, por la cantidad de desaparecidos, que la cifra de víctimas fatales alcance las 100.000 en las próximas horas.

En medio de escenas apocalípticas y con enormes dificultades operativas tras la devastadora destrucción provocada por las olas gigantes, los gobiernos de la región y las organizaciones de ayuda internacional intentaban ayer el rescate de sobrevivientes. Al mismo tiempo se lanzaban intentos desesperados de asistencia a millones de personas desplazadas que enfrentan grandes riesgos de contraer enfermedades entre miles de cadáveres en descomposición.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo, desde Ginebra, que lo peor puede estar aún por venir, debido a que las enfermedades y epidemias por la descomposición de los cuerpos y la falta de agua potable podrían matar a más personas que el maremoto.

El jefe del equipo de crisis sanitaria, David Nabarro, dijo que “el terror inmediato de los tsunamis podría quedar empequeñecido por el sufrimiento a largo plazo en los países afectados, donde es muy alto el riesgo de enfermedades generalizadas”.

Expertos sanitaristas advirtieron que existe un elevado peligro de una rápida propagación del paludismo y de la fiebre del dengue, que son endémicas en esta zona de Asia. Ante una de las mayores catástrofes naturales de los últimos 40 años, las Naciones Unidas se preparan para organizar, en doce países, lo que será “la mayor operación” de ayuda humanitaria de su historia, por la enorme extensión de los daños y la cantidad de damnificados.

En Meulaboh, un poblado indonesio, murieron 10.000 personas. Esas y otras ciudades, donde hasta un tercio de la población se da por muerta, quedaron totalmente aisladas y cubiertas por las aguas.

En Indonesia, la cifra de víctimas se quintuplicó en cuestión de horas. De las 5000 que se habían informado inicialmente, el gobierno confirmó ayer un número de por lo menos 25.000 muertos. Y en toda la región se calcula que más de un millón y medio de personas perdieron sus hogares.

Pese a la gravedad de la situación, las tareas de rescate se demoraban debido a las dificultades para llegar a regiones alejadas, como en la India, en las Maldivas y en Sumatra, o bien debido a que las zonas damnificadas se encuentran en regiones bajo control de grupos insurgentes armados.

En Sri Lanka, una parte del norte y del este del país está bajo dominio de los rebeldes tamiles. En Aceh, Indonesia, el ejército llamó a los rebeldes a una tregua para enviar rescatistas.

En tanto, en numerosas ciudades costeras, la policía impuso el toque de queda para evitar los saqueos, que ayer continuaron extendiéndose en medio del caos que desató la tragedia.

"¿Por qué nos hiciste esto, Dios?", preguntaba una anciana en una aldea de pescadores devastada en el estado de Nadu Tamil, en la India. "¿Qué hicimos para enojarte? Esto es peor que la muerte", se lamentaba.

"La enormidad del desastre es increíble", dijo Bekele Geleta, jefe de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR) en el sudeste asiático.

Sri Lanka, que junto con Indonesia está entre los países más afectados, divulgó cifras de más de 21.715 muertos. En ambos países se teme un aumento del número de víctimas mortales ya que, al igual que en otros países, sigue habien

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