Se espera un año con flojos precios
Para el mercado granario, 2004 finalizó de un modo totalmente opuesto a la expectativa creada hace doce meses.
Así, de un escenario internacional con precios muy altos, pérdidas productivas, stocks finales comprometidos, demanda creciente y apresurada por abastecerse, pasamos a transitar por un ciclo de producciones abultadas, amplias existencias finales y una demanda lánguida, que no termina de absorber las buenas disponibilidades de esta campaña.
El 2005 se plantea en el terreno de los precios como un año con posibilidades de cotizaciones flojas, sin llegar al extremo de las campañas de hace seis años, pero casi seguramente sin el brillo de las dos últimas. Los costos de implantación, por su parte, se han encarecido y esta tendencia seguramente se acentuará en el curso del año entrante, determinando mayores costos de producción. Los productores enfrentarán la disyuntiva de seguir invirtiendo para producir más e intentar neutralizar, de este modo, menores precios con mayores rendimientos, descontando en esta hipótesis condiciones climáticas benignas. De todos modos, la volatilidad seguirá presente, en particular a partir del mes de marzo, cuando los EE.UU. comiencen a proyectar sus cultivos de verano, una vez conocido el tamaño final de esta campaña, que será revelado el próximo 12 de enero. Los factores que podrían resultar positivos para las cotizaciones, y que seguramente dominarán la escena en el año que se inician son, entre otros, los siguientes:
1. La posible reducción en las estimaciones finales del USDA de los cultivos de soja y maíz en los EE.UU. en el próximo informe mensual de enero.
2. La posibilidad de una menor área de siembra de soja en los EE.UU., aunque esto implicará un aumento en la siembra de maíz, algodón y, posiblemente, trigo de primavera.
3. La amenaza de encontrar roya asiática en Brasil y la Argentina, en primera instancia, y en los EE.UU., una vez avanzada la siembra en ese país. En este sentido ya se han dado varios casos en nuestro país y en Brasil, y esta noticia no repercutió de modo contundente en las cotizaciones de Chicago.