Amenaza Bolivia con cortes de gas
De Vido viaja para llegar a un acuerdo
El ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Guillermo Tórrez, dijo ayer que el gobierno de Carlos Mesa podría suspender las exportaciones de gas si la Argentina no acepta negociar un reajuste en el valor base del fluido. Por su parte, el ministro de Planificación, Julio De Vido, viajará la próxima semana a Bolivia para seguir las negociaciones con el funcionario boliviano.
La pretensión de la administración Mesa es que el precio base del gas de origen boliviano comercializado a la Argentina pase de 1,35 a 2 dólares el millón de BTU (unidad térmica británica), el mismo precio que le paga Brasil, por ejemplo. Tórrez pretende elevar al menos en un 25% el precio del insumo, porque considera que el actual es un valor "solidario" que le fue otorgado a la Argentina en el peor momento de la crisis energética.
"La posición de la Argentina es firme. El precio forma parte de una negociación más global que llevan adelante los dos Estados. La Argentina necesita de Bolivia y Bolivia necesita de la Argentina", dijo una fuente del Ministerio de Planificación, que señaló que el ministro De Vido "va a ir para seguir con las negociaciones, pero la posición de la Argentina es firme con respecto al precio".
Torres informó a la prensa de su país sobre la visita de De Vido, al tiempo que señaló que su gobierno espera que esas negociaciones sirvan para subir el precio y que se tomará "una decisión final" sobre la continuidad de las exportaciones del gas de Bolivia a la Argentina