Rechazo en el campo a la "guerra de ferias"
El campo, que genera buenos recursos al país e incrementa las cuentas fiscales vía retenciones a la exportación, da lugar también a una guerra entre megaferias...
El campo, que genera buenos recursos al país e incrementa las cuentas fiscales vía retenciones a la exportación, da lugar también a una guerra entre megaferias y empresas productoras de insumos del sector agropecuario. La historia no es nueva: a la ya renombrada ExpoChacra que comenzó hace 14 años con Editorial Atlántida como soporte -marca luego vendida a los franceses de Exposium, ahora asociados al grupo del diario «La Nación»- el monopolio «Clarín» impuso su Feriagro con la contratación del management original-de ExpoChacra y le sumó todas las maniobras ya conocidas en sus negociaciones.
En marzo se realizan, con pocos días de diferencia, ambas exposiciones y la asistencia a las dos resulta un costo alto para algunas compañías. Otras, aunque pueden pagarlo, consideran que la alta inversión no es de fácil retorno ya que generalmente, reconocen algunos expositores, las declamaciones sobre ventas realizadas en las muestras son incrementadas artificialmente como mecanismo de marketing. Además son pocas las empresas que eligen concurrir a una sola de las exposiciones ya que temen represalias por vía de los medios de prensa que los representan. De hecho, el surgimiento y mantenimiento de Feriagro se debió al temor al monopolio «Clarín».
Pero esta semana comenzó a cambiar la historia: las más fuertes empresas de maquinaria agrícola (Agco, Case New Holland, John Deere, Valtra y Macrosa del Plata, todas ellas reunidas en la Asociación de Fábricas Argentinas de Tractores --AFAT-) saltaron el cerco de las presiones y anunciaron oficialmente que no estarán presentes en ninguna de las muestras.