Con pocos campos en oferta, se disparó el precio de la tierra
Primero fue el boom de la soja y ahora también la ganadería arrastra los valores...
Primero fue el boom de la soja y ahora también la ganadería arrastra los valores. Los productores no venden: están en mejor situación y no hay inversiones alternativas.
Ignacio Gómez Alzaga, el inquieto presidente de la tradicional casa consignataria Alzaga Unzué, vive un enero ajetreado. Su especialista en campos se fue de vacaciones y él tuvo que hacerse cargo del asunto. "El teléfono suena y suena, hay mucha gente que pide campos", relata. No son muchas las veces, sin embargo, en que logra calmar la ansiedad de esa demanda. No es que sea mal vendedor. Lo que sucede que es casi no hay campos a la venta.
Todo un dato para medir el pulso del sector agropecuario, justo cuando los precios de los granos han caído 30% respecto de 2004 y la nueva cosecha promete una recompensa bastante más magra. Aun así, los productores siguen aferrados a su tierra. Y eso que parece ser momento más que oportuno para vender: los precios de los campos —en dólares— están bastante por encima de los que se registraban antes de la devaluación y muy cerca de los valores récord de 1998. La soja se desplomó, pero el mercado inmobiliario parece no haberlo tomado en cuenta.