Coberturas, el último comodín del mazo
Las cartas están repartidas y las posibilidades de levantar un comodín del mazo son pocas...
Las cartas están repartidas y las posibilidades de levantar un comodín del mazo son pocas. Los 230 millones de toneladas de soja, los 620 millones de trigo y los 700 millones de maíz que espera el mundo para la campaña 2004/05 son cada vez más cercanos, habiéndose recuperado sensiblemente los stocks respecto al año pasado.
Hay que recordar que en Estados Unidos la relación respecto al consumo pasó del 4,5 por ciento al 15,4 por ciento en el caso de la soja, del 23 por ciento hasta 26,6 por ciento para el trigo y del 9 por ciento al 18 por ciento para el maíz.
Con estas cartas en la mesa, es entendible que el poder de negociación esté en manos de los compradores, que lo aprovechan para mantener los precios acotados en todos los mercados.
Los importadores actúan desinteresadamente, como si sus necesidades pudiesen esperar, obligando a los vendedores a ofrecerles el “mejor precio” del momento.
Taiwán y Egipto son un claro ejemplo de esto; que como históricos compradores de maíz estadounidense, el primero, y de trigo del mismo origen, el segundo, han dejado de lado su tradición, para abastecerse de mercadería de otros orígenes. En este nuevo escenario aparecieron como nuevos proveedores China y Argentina.
Los exportadores, por su parte, deben controlar su impaciencia, ya que este año las operaciones son distintas a las del año anterior.