La hora de los fierros

En época de trilla los equipos son sometidos a altas exigencias. Se pretende una gran cantidad de hectáreas cosechadas en el menor tiempo posible y con pérdidas irrelevantes. Algunas claves para superar la prueba airosamente.

31deEnerode2005a las08:39

En época de trilla los equipos son sometidos a altas exigencias. Se pretende una gran cantidad de hectáreas cosechadas en el menor tiempo posible y con pérdidas irrelevantes. Algunas claves para superar la prueba airosamente.

El mantenimiento preventivo realizado previamente a la campaña, así como también el practicado antes de cada jornada, es el método más efectivo para disminuir las posibilidades de detención del equipo por desperfectos mecánicos durante las agitadas horas de cosecha.

Entonces, ¿cuánto significa en términos de dinero una última mirada a la cosechadora antes de comenzar cada jornada? Si esa inspección reduce la probabilidad de perder horas o días por algún desperfecto mecánico, la respuesta es fácil. Multiplique su facturación diaria por las horas no trabajadas con la máquina en reparación, y defina el valor aproximado de ese último ajuste. Además, el dueño del cultivo anotará en su memoria la demora producida, que sin duda tendrá en cuenta en la próxima negociación.

La diferencia entre dejar involuntariamente el grano en el suelo o llevarlo al silo puede originarse en esa inspección de último minuto realizada a la cosechadora y al cabezal.