Ahora debemos encontrar el peso político justo

Nuestro sector agroindustrial es indudablemente competitivo. Ha sufrido las distorsiones de las políticas económicas y sociales...

07deFebrerode2005a las08:45

Nuestro sector agroindustrial es indudablemente competitivo. Ha sufrido las distorsiones de las políticas económicas y sociales, no sólo de los países más desarrollados, sino también de aquellos en vías de serlo.

Eso lo sabemos los que pertenecemos al sector y quizás muchas otras personas, pero no necesariamente todos los que deberían saberlo. Probablemente no lo sepan aquellos que perciben la transferencia de ingresos que el sector genera, a través de las diversas detracciones que sufre. Tal vez tampoco lo sepan los consumidores de los países que subsidian a sus productores agropecuarios y que nos están perjudicando.

Nuestro sector genera el 45% del valor agregado de la producción nacional de bienes, el 36 % del total de empleos y el 56 % de las exportaciones del país. Quizás estas cifras nunca fueron adecuadamente expuestas y coherentemente defendidas, ni siquiera por nosotros mismos, que quizá hemos estado más dedicados a trabajar y a soportar las asechanzas de la economía.

Una circunstancia externa a nosotros, como la crisis de 2001, aclaró a nivel político lo que siempre supimos. Por eso, es habitual escuchar agradecimientos al sector por su aporte a la salida de la crisis, principalmente por la vía de uno de los peores instrumentos que se pueden concebir: las retenciones. Pero lo cierto es que hoy somos mirados de una forma distinta.