No hay que repetir políticas equivocadas para el agro
Recientemente, en una reunión de productores que integran la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), tuvimos oportunidad de escuchar encendidos discursos que inevitablemente desembocaban en propuestas de medidas de fuerza para rectificar políticas agropecuarias que afectan al sector, en especial a la agricultura.
Recientemente, en una reunión de productores que integran la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), tuvimos oportunidad de escuchar encendidos discursos que inevitablemente desembocaban en propuestas de medidas de fuerza para rectificar políticas agropecuarias que afectan al sector, en especial a la agricultura.
Temas como la persistencia de las retenciones a las exportaciones; los saldos de IVA irrecuperables; las regalías y la amenaza de Monsanto de cobrarlas compulsivamente; las distorsiones que produce el impuesto al cheque; la falta de gasoil; los aumentos desmedidos de los fertilizantes, y la caída en los precios internacionales de los commodities hacen presumir que la rentabilidad del sector está seriamente comprometida.
Conviene recordar que en la década del 90 unos 120.000 productores desaparecieron de la actividad agropecuaria. De los restantes 320.000 que quedaron en pie, el 60 por ciento tenía un fuerte endeudamiento con la banca y los proveedores. De las 27 millones de hectáreas que posee la provincia de Buenos Aires, 9 millones estaban hipotecadas.