Cómo resolver el tema de las retenciones al campo
Existe un reclamo comprensible por la eliminación del sistema, pero éste se justifica con adecuadas correcciones.
La cadena productiva agroindustrial tiene hoy un renovado dinamismo. La apertura de nuevos mercados y la capacidad de los emprendedores rurales de multiplicar la producción amplían las fron teras del desarrollo del país.
La rentabilidad del sector es, sin embargo, inestable, debido principalmente a la variabilidad tradicional de los precios de los productos primarios en el mercado mundial. Es lo que sucede actualmente con la baja de las cotizaciones de soja, maíz, trigo, sorgo y girasol, luego de un período de altos precios.
De allí el reclamo comprensible por la eliminación de las retenciones. En el mismo surgen algunas opiniones según las cuales las retenciones están malogrando el futuro del país, que descansaría en las agroindustrias. No es un buen argumento. La cadena agroindustrial no alcanza para sustentar el crecimiento de un país de las dimensiones del nuestro. Todos los países de dotación de recursos naturales comparables a los argentinos, como Australia, Canadá y los Estados Unidos, son desarrollados porque cuentan con agroindustrias integradas a estructuras productivas diversificadas y complejas. No existe en el mundo un solo ejemplo de país próspero sólo sobre la base de la producción agroindustrial. Reducida la economía argentina a esta actividad, sobrarían en el país 20 millones de habitantes.