La genética, un negocio global

En su planta de Santa Isabel, la empresa anunció que llevará a cabo en Argentina trabajos que antes se hacían en EE.UU.

19deMarzode2005a las09:18
Por estos días, los técnicos que trabajan en la planta Santa Isabel, que Syngenta tiene a pocos kilómetros de Venado Tuerto, comienzan a tener más trabajo que el habitual. Es que la empresa decidió aprovechar los capacitados recursos humanos locales para hacer desarrollos que antes llevaban a cabo en Estados Unidos. La novedad la dio a conocer Juan Vicente Keeny, del grupo de investigación de la compañía, durante una jornada a campo en la que se presentaron nuevos híbridos de maíz y variedades de soja.

En las 120 hectáreas de Santa Isabel y en los campos que Syngenta tiene incorporados en todo el país se prueban cada año 5.000 nuevos híbridos, que finalmente derivan en los 2 o 3 híbridos de girasol o maíz que se lanzan nuevos cada año.

Hace pocos días, la compañía presentó lo más destacado de esta temporada. Alfredo Fenoglio explicó que en maíz se viene el NK 780 TD MAX, un germoplasma de origen americano, de ciclo corto, para, por ejemplo, los que necesitan sembrar en setiembre y cosechar a fines de febrero.

En grupos intermedios, se vienen esta campaña dos que todavía no tienen nombre comercial, aunque por ahora en Syngenta los denominan NK 9490 TD MAX y el NK 9752 TD MAX. Llegan a madurez en 126 días, tienen muy buena tolerancia al Mal de Río Cuarto y son ideales para suelos sueltos en los que en algún momento pueden escasear las lluvias.