La genética, un negocio global
En su planta de Santa Isabel, la empresa anunció que llevará a cabo en Argentina trabajos que antes se hacían en EE.UU.
En las 120 hectáreas de Santa Isabel y en los campos que Syngenta tiene incorporados en todo el país se prueban cada año 5.000 nuevos híbridos, que finalmente derivan en los 2 o 3 híbridos de girasol o maíz que se lanzan nuevos cada año.
Hace pocos días, la compañía presentó lo más destacado de esta temporada. Alfredo Fenoglio explicó que en maíz se viene el NK 780 TD MAX, un germoplasma de origen americano, de ciclo corto, para, por ejemplo, los que necesitan sembrar en setiembre y cosechar a fines de febrero.
En grupos intermedios, se vienen esta campaña dos que todavía no tienen nombre comercial, aunque por ahora en Syngenta los denominan NK 9490 TD MAX y el NK 9752 TD MAX. Llegan a madurez en 126 días, tienen muy buena tolerancia al Mal de Río Cuarto y son ideales para suelos sueltos en los que en algún momento pueden escasear las lluvias.